En el marco de la profunda conmoción por el femicidio de Agostina Vega, la adolescente de 14 años cuyos restos fueron encontrados en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, el ministro de Seguridad de la provincia de Córdoba, Juan Pablo Quinteros, habló en La Voz en Vivo. El funcionario brindó detalles inéditos del operativo, respaldó el trabajo judicial y apuntó de manera categórica contra los sectores de la oposición que exigieron su renuncia y el jury a los fiscales del caso. Al respecto, el ministro disparó que el trabajo con la fuerza policial fue muy minucioso y acusó a un sector de la oposición de ser mezquino, miserable y de buscar carroña colgándose del dolor ajeno.

El titular de la cartera de Seguridad desmintió los rumores que indicaban una supuesta confesión de Claudio Gabriel Barrelier, el único imputado y detenido por el crimen. Según precisó, el hallazgo del cuerpo fue el resultado exclusivo de un rastreo tecnológico. La pieza fundamental de la investigación fue el análisis de un domo de vigilancia privado que captó el auto del sospechoso ingresando a la zona de Ampliación Ferreyra el lunes por la mañana y saliendo minutos después.

A partir de esa pista clave, las autoridades montaron un megaoperativo en un descampado de 240 hectáreas que involucró a más de 200 personas, drones, helicópteros y canes, logrando localizar el cuerpo el sábado pasado el mediodía tras haber rastrillado la mayor parte del terreno el día anterior.

«Un psicópata y un enfermo»

Al referirse al imputado, a quien calificó como un psicópata y un enfermo, Quinteros reveló que Barrelier entorpeció y desvió permanentemente el curso de la investigación en sus declaraciones. Primero inventó la falsa coartada de que solo había actuado como nexo para que Agostina se subiera a un Volkswagen Gol rojo. Posteriormente, cuando la policía le exhibió una filmación donde se lo veía ingresar a su casa de barrio Cofico con la menor, el sospechoso intentó argumentar que la chica del video era su propia hija, una mentira que fue desarticulada de inmediato cuando los padres de Agostina reconocieron a la víctima en las imágenes.

Defensa del fiscal Garzón

Por otra parte, Quinteros defendió firmemente la actuación del fiscal Raúl Garzón y de la División Homicidios de la Policía. Asimismo, el funcionario aclaró que su pedido de disculpas públicas al abuelo de la víctima se debió a una cuestión de empatía personal por no haber estado presente físicamente en las primeras horas, y no a una negligencia u omisión en los tiempos de la investigación institucional, concluyendo que buscó a Agostina como si fuera su propia hija.

Para contextualizar la complejidad de la tarea de seguridad, el ministro compartió cifras oficiales sobre solicitudes de paradero en la provincia. Detalló que durante el año anterior se registraron más de mil seiscientos pedidos de búsqueda, de los cuales una gran parte correspondía a menores de edad y mujeres jóvenes, mientras que en lo que va del año corriente ya se acumulan más de doscientos cincuenta casos activos vinculados exclusivamente a menores.