Tras varios días de paro de los trabajadores municipales, el intendente de Capilla del Monte, Fabricio Díaz reconoció que la situación económico y financiera de su municipio es inviable si no cuenta en el corto y mediano plazo con una asistencia de la Provinci o la Nación.

“Tenemos un costo operativo de 20 millones, tenemos de ingresos entre coparticipación y caja de unos 6.5 millones de pesos. Entonces, el desfasaje es muy grande”, expresó el jefe de Gobierno que acotó que el 82 por ciento de la coparticipación de todo el año 2020 está comprometida y que asumió la Intendencia con una deuda de 80 millones de pesos. “Todo lo que no se ha pagado se descuenta de la coparticipación y no se puede pagar sueldos”, indicó.

Díaz apuntó que se les debe a los empleados los la mitad del sueldo de mayo, abril y junio y el paro de los empleados es total.

“No le encontramos salida si no es con asistencia. Y la asistencia tiene que ser muy fuerte para salir del pantano y luego poder estructurar un plan para hacer frente a la deuda de la Caja”, expresó el intendente  y ejemplificó:  “La coparticipación de junio rondó los 9.8 millones y recibimos 1.8 millones de pesos. Para pagar sueldos, se necesitan 11 millones de pesos, sin tener en cuenta los aportes.

La asistencia que se necesita

Por otro lado, Díaz afirmó que no tiene margen de acción para hacer frente a la gestión del municipio si no se llega hasta fin de año para desde allí “organizar otra política tributaria.

“Se emiten 4 millones en concepto de tasas por mes y así es muy difícil operar. No se recauda porque tengo la hotelería totalmente cerrada, y no llega al 20 por ciento la actividad comercial”, aseveró.

Y acotó: “El problema de esta ciudad es viejo y el coronavirus lo consolidó. El análisis es que en los últimos tres años soy el quinto intendente, hay una realidad que afrontar”.

 

Estamos en conversaciones con la Provincia que está analizando mis números y mis cosas. También está el senador Carlos Caserio dándome una mano para ver cómo salimos.