El vehículo fue hallado este viernes pasado el mediodía en San Antonio de Arredondo. Había sido sustraído anoche por dos motochorros que tiraron a la víctima de una patada para asaltarla en Villa Carlos Paz.
Efectivos de la Departamental Punilla lograron recuperar este viernes una motocicleta Honda Wave de color negro que tenía pedido de secuestro vigente. El hallazgo se produjo pasado el mediodía en la costa del río sobre calle Héroes de Malvinas, en el barrio Playas de Oro de la localidad de San Antonio de Arredondo.
Según se informó, una patrulla realizaba un operativo de rastrillaje por el sector cuando divisó el rodado abandonado a la orilla del río. Al verificar los datos identificatorios de chasis y motor en el sistema de la fuerza, se constató que se trataba de la moto robada el día anterior.
Por disposición de la Fiscalía de Instrucción interviniente, el vehículo fue secuestrado y trasladado a la sede policial.
El violento asalto previo
Como informó este medio, el robo había ocurrido el jueves alrededor de las 21:30 horas en Villa Carlos Paz, en momentos en que la víctima regresaba a su casa tras finalizar su jornada laboral como empleada de una farmacia del centro.
Según relató Federico, hijo de la mujer, a Carlos Paz Vivo!, dos jóvenes en motocicleta comenzaron a seguirla desde el semáforo de calle Asunción esquina La Paz.
Al llegar a la intersección de Los Sauces y Los Algarrobos, los delincuentes le cruzaron el vehículo. «Le pegaron una patada para tirarla y empezaron a gritarle: ‘Entregá la moto, entregá la moto’», contó el joven. Mientras la mujer intentaba sacar la llave, uno de los ladrones le exigió al otro que también le robara la cartera.
La víctima comenzó a pedir ayuda a los gritos y fue auxiliada por automovilistas que pasaban por el lugar, lo que motivó la huida de los agresores hacia el barrio El Fantasio con el rodado sustraído.
Indignación por la demora policial y judicial
Tras el desesperado llamado de su madre, Federico se dirigió inmediatamente al lugar desde el barrio Las Malvinas y denunció públicamente la falta de asistencia: «Yo llegué más rápido que la Policía y ningún móvil apareció para asistir a mi mamá, que estaba golpeada y acababa de sufrir el robo».
A esto se sumó el malestar por la atención posterior en la Unidad Judicial, donde la familia aseguró que debió esperar cerca de tres horas para poder radicar la denuncia. Además, el joven señaló que un vecino les facilitó imágenes de cámaras de seguridad de la zona en las que se observa pasar un patrullero y, apenas unos 30 segundos después, a la motocicleta robada circulando por el mismo sector.





