El Refugio Nocturno Cura Brochero de Villa Carlos Paz atraviesa un momento complejo. Así lo expresó su coordinadora, Alicia Barrigó, luego de la difusión de un comunicado en el que la institución expuso las dificultades económicas y sociales que enfrenta para sostener su tarea cotidiana.

Según detalló Barrigó, el espacio brinda actualmente asistencia a cerca de 100 personas por día a través de distintas modalidades: alojamiento nocturno, cenas en el lugar, entrega de viandas y distribución de bolsones alimentarios para familias vulnerables.

“Con el frío aumenta la demanda y además la realidad social que estamos viviendo es bastante caótica. Cada vez más personas tienen que acercarse a pedir un plato de comida”, explicó durante una entrevista concedida a CPTV Noticias, .

Actualmente, unas 19 personas permanecen alojadas en el refugio, mientras que decenas de vecinos y personas en situación de vulnerabilidad reciben alimentación diaria. Entre quienes asisten al espacio hay familias con niños, adultos mayores y personas con problemas de salud mental o adicciones.

Renovación del contrato de alquiler

Uno de los principales problemas es el vencimiento del contrato de alquiler de la sede ubicada sobre avenida Cárcano. Barrigó indicó que el valor mensual pasará a ser de un millón de pesos a partir de julio.

“El municipio nos aporta un subsidio de 1.120.000 pesos. Con ese monto prácticamente podríamos pagar solamente el alquiler y nada más”, señaló.

La coordinadora confirmó que se enviaron notas al intendente Esteban Avilés y a distintas áreas municipales solicitando una audiencia para discutir una actualización del aporte económico, pero aseguró que hasta el momento no recibieron respuestas oficiales.

“Estamos ante una situación límite. Si el municipio no se apresta a colaborar con el refugio, el refugio tendrá que desaparecer. No hay muchas opciones”, afirmó.

La polémica por la ubicación

Durante la entrevista también se abordaron las declaraciones realizadas días atrás por el intendente Esteban Avilés, quien manifestó públicamente su desacuerdo con que el Refugio continúe funcionando en el mismo lugar y mencionó reclamos de vecinos vinculados a cuestiones de seguridad.

Barrigó respondió que trasladar la institución no resolvería el problema social. “Buscar otro lugar es simplemente trasladar la realidad social de barrio. La pobreza molesta en cualquier lugar. Ya nos pasó cuando estábamos en calle Juan de Garay. Lo que hace falta es una solución de fondo”, sostuvo.

Además, destacó que la actual sede reúne las condiciones necesarias para desarrollar la tarea asistencial y que una mudanza implicaría nuevos costos difíciles de afrontar.

“No podemos elegir a quién ayudar”

Otro de los puntos de discusión gira en torno a la asistencia que reciben personas provenientes de otras localidades. La coordinadora defendió la postura histórica del refugio y remarcó que la ayuda se brinda sin discriminar por lugar de origen.

“¿Qué le decimos a una persona que tiene hambre? ¿Que porque su documento dice Córdoba no le vamos a dar un plato de comida? Nuestro trabajo está orientado a las personas más vulnerables, sin distinción”, expresó.

Barrigó explicó que muchas de las personas que llegan al refugio son derivadas desde hospitales, servicios sociales o incluso fuerzas de seguridad. También mencionó casos de adultos mayores que deberían estar institucionalizados y permanecen en el refugio por falta de respuestas de otros organismos.

Incluso reveló que días atrás personal policial solicitó ropa de abrigo para detenidos que carecían de prendas adecuadas.

Menos donaciones y menos voluntarios

La crisis económica también impacta directamente sobre la capacidad solidaria de la comunidad. “Antes muchas familias podían comprar algo extra para donar. Hoy apenas pueden cubrir sus propias necesidades. Y pasa lo mismo con los voluntarios, que tienen menos tiempo porque necesitan trabajar más horas”, explicó.

En ese contexto, el refugio apeló nuevamente a la colaboración de vecinos, instituciones y empresas para sostener una tarea que, según remarcan desde la organización, excede los límites de Villa Carlos Paz.

“La función social que está haciendo hoy el Refugio Cura Brochero va mucho más allá de lo local. Si uno tiene una mirada humanitaria, no puede negarle una mano a quien la necesita por venir de otra ciudad”, concluyó Barrigó.