Mientras avanza la investigación por el femicidio de Rocío Gómez, asesinada en Santa María de Punilla frente a sus tres hijas por su expareja Maximiliano Braudaco, se conoció el testimonio del abogado Marcelo Cemino que explicó los motivos que lo llevaron a apartarse de la defensa del ahora femicida, a quien representó en la causa por amenazas y coacción que derivó en una condena de ejecución condicional.
El letrado reveló que el 23 de febrero fue notificado por el Tribunal de Ejecución de que el Patronato informaba reiterados incumplimientos por parte de su cliente a los requisitos dispuestos para otorgarle la libertad condicional. Relató que ante la insistencia sin éxito para que cumpliera con las obligaciones impuestas por la Justicia, decidió renunciar a ser su patrocinador.
«Le insistía para que terminara la escuela, hiciera tratamiento psicológico y se presentara ante el Patronato. Siempre me respondía que sí, pero después no cumplía. Me cansé de insistirle», afirmó.
Ante esa conducta, Cemino decidió presentar su renuncia. «El 25 de febrero le comuniqué por WhatsApp que dejaba la defensa y ese mismo día presenté el escrito en el Tribunal de Ejecución», explicó en una entrevista que otorgó este jueves al programa A la mañana noticias por Canal 2 de CPTV. No obstante, señaló que la aceptación formal de su renuncia recién le fue comunicada esta semana, cuando Baudraco ya estaba detenido por el femicidio de Rocío.
Durante la entrevista, el abogado recordó que también había advertido a su entonces defendido sobre las consecuencias de incumplir las reglas de conducta. «Le dije que si no cumplía podían revocarle la condena condicional y volvería a prisión. Pero esa decisión dependía del juez de Ejecución», sostuvo.
Cemino también se refirió a la restricción de acercamiento que pesaba sobre Baudraco respecto de Rocío Gómez. Según indicó, el acusado le aseguraba que ya no mantenía contacto con la víctima.
«Me decía que se había mudado y que no iba más al domicilio. Hoy queda claro que me estaba mintiendo», expresó.
Al recordar el momento en que conoció el femicidio, el abogado admitió que fue un fuerte impacto.
«Lo primero que sentí fue dolor por una nueva víctima. Como padre de cinco mujeres es un hecho totalmente lamentable. También me quedó la tranquilidad de haber hecho todo lo que estaba a mi alcance: lo defendí como correspondía, le insistí para que cumpliera con el tratamiento y comuniqué los incumplimientos a la Justicia», manifestó.





