Mientras las selecciones que participan del Mundial en Toronto ultiman detalles para sus compromisos deportivos, dos inesperados protagonistas cumplen una función fundamental lejos de las cámaras. Se trata de Ben y Sally, dos perros de raza Border Collie que trabajan diariamente para mantener alejados a los gansos canadienses de los campos de entrenamiento.

Los animales patrullan las instalaciones de Centennial Park, uno de los complejos elegidos por los equipos visitantes para sus prácticas. Su labor consiste en evitar que las aves invadan los terrenos de juego, una situación que puede generar inconvenientes tanto por los daños al césped como por los riesgos sanitarios asociados a sus excrementos.

Ben, de ocho años, es el integrante más experimentado del equipo y cuenta con una larga trayectoria en el control de aves. Sally, de apenas dos años y medio, se incorporó recientemente al trabajo. Ambos forman parte de una empresa especializada en el manejo de poblaciones de gansos en parques, hospitales, cementerios y campos deportivos de la provincia de Ontario.

Desde la organización destacan que mantener los campos en óptimas condiciones es una prioridad durante la competencia, y la presencia de los perros se convirtió en una solución efectiva y amigable con el medio ambiente. Gracias a su instinto natural, Ben y Sally lograron convertirse en aliados indispensables para que las selecciones puedan entrenar sin interrupciones en la previa de los partidos.