Uno de los tres sospechosos del doble asesinato perpetrado el pasado 7 de agosto, la localidad de Bialet Massé, tenía como antecedente, haber sido uno de los partícipes de otro doble crimen ocurrido hace 5 años en la misma localidad.

Tras conocerse la noticia del asesinato de Walter Reist de 52 años y de su esposa Edith Gómez de 51, ultimados a balazos durante un robo, los investigadores cercaron su trabajo sobre el barrio Suncho Huayco, contiguo al campo donde vivían las víctimas y uno de los barrios con mayor índice de pobreza y marginalidad de la zona.

El jueves pasado, una semana después del crimen, los pesquisas detuvieron a tres personas, acusadas de ser los autores del doble asesinato. Una de ellas, de 19 años, había participado en el asesinato de Isidro Peludero y Mafalda Castro de 78 y 76 años, a quienes mataron a golpes y les robaron lo poco de valor que encontraron dentro de la casa.

El joven, de quien se preserva la identidad, permaneció en el complejo Esperanza (De donde se había escapado en repetidas oportunidades)  durante todo este tiempo hasta que al cumplir los 18 años fue puesto en libertad.

Según se relata en el diario La Voz del interior: «Cuentan los investigadores que cuando lo detuvieron ahora, al igual que hace cinco años, él ni se inmutó. Cuando llegaron a buscarlo a la misma casa donde lo detuvieron en 2014, los policías se asombraron por la pobreza y, también, por la cantidad de niños que encontraron alrededor de una olla con guiso. Todos apretados en medio de una intemperie que un lustro después parece inalterable».