Dejar la ciudad, alejarse de la familia, los amigos y de un club que se transformó en una segunda casa nunca es sencillo. Sin embargo, para Santiago «Bazooka» Lazarte, el desafío que se avecina tiene la dimensión de una apuesta de vida. El boxeador formado en el Club Social y Deportivo Sarmiento emprenderá viaje a uno de los países más desarrollados del mundo, donde buscará abrirse camino tanto en el plano laboral como en el deportivo.

Con una visa de trabajo por un año, Lazarte iniciará una experiencia que marcará un antes y un después en su carrera y en su vida personal. «La idea es ir a trabajar, primero vivir y trabajar y obviamente entrenar. Los gimnasios de ahí son el primer mundo justamente, así que obviamente va a haber piña por allá también», expresó con entusiasmo antes de partir.

Dinamarca es reconocida internacionalmente por sus elevados estándares de calidad de vida, su organización social y sus modernas infraestructuras deportivas. En ese contexto, el «Bazooka» entiende que la oportunidad va mucho más allá de un simple cambio de residencia. «La idea es ir en principio por un año. Saqué una visa por un año para ir a trabajar y se puede extender después», explicó sobre los planes inmediatos que tiene en territorio europeo.

Pero detrás de la ilusión también aparece la emoción de dejar el lugar donde construyó gran parte de su identidad deportiva. El Club Sarmiento no sólo fue el escenario de sus entrenamientos, sino también el espacio donde encontró valores y vínculos que lo acompañarán para siempre.

«Los valores del boxeo en sí son hermosos. Uno los lleva para toda la vida: la disciplina, el compañerismo, la solidaridad», destacó. Y al referirse al grupo humano que integra, recordó especialmente el proceso vivido tras la pérdida del profesor Carlos Bustos, una situación que fortaleció los lazos entre todos los integrantes del equipo. «Nos ha unido un montón y nos ha hecho una familia. Viste que siempre se habla por ahí del cliché de la familia y demás, pero realmente nosotros nos sentimos así».

La despedida, inevitablemente, tiene una fuerte carga emocional. Cuando le señalaron que una parte de su corazón partirá rumbo a Dinamarca teñida de amarillo, el color que identifica a Sarmiento, la respuesta fue inmediata: «Por supuesto. El Club Sarmiento siempre va a estar conmigo».

Más allá de la experiencia laboral y cultural, Lazarte no piensa abandonar aquello que lo apasiona. El boxeo seguirá ocupando un lugar central en esta nueva etapa. «A mí siempre me gusta ser protagonista», aseguró. Y fiel a esa filosofía que lo caracteriza, ya proyecta nuevos desafíos sobre el ring europeo.

«Mi idea obviamente es competir allá también», afirmó. Para ello deberá cumplir con los requisitos federativos y obtener las licencias correspondientes, pero su intención es clara: continuar creciendo como deportista. «Ir allá y entrenar y obviamente pelear, si es que se puede y la federación de allá y la cuestión de licencia me lo permiten».

Con una valija cargada de sueños, experiencia y valores adquiridos en años de esfuerzo, Santiago «Bazooka» Lazarte inicia una aventura que lo llevará a miles de kilómetros de Villa Carlos Paz, con la posibilidad de crecer en uno de los países más avanzados del planeta sin renunciar a la pasión que lo acompaña desde siempre: el boxeo.