El fiscal Andrés Godoy acusó a los efectivos de privación ilegítima de la libertad con resultado fatal. Sostiene que el joven de 19 años fue arrestado con órdenes de captura falsas. Hay una policía detenida y un comisario acusado de encubrimiento.
La investigación por la muerte de Tomás Orihuela, el joven de 19 años hallado ahorcado en una celda de la comisaría 6ª de la ciudad de Córdoba el pasado 26 de abril, dio un giro judicial determinante.
El fiscal de instrucción, Andrés Godoy, ordenó la imputación de seis efectivos policiales tras comprobarse que el joven fue arrestado de manera arbitraria y bajo un presunto ensañamiento institucional. A pesar de las graves imputaciones contra la fuerza, la Fiscalía sigue sosteniendo que Orihuela se quitó la vida por decisión propia, descartando por el momento la hipótesis de homicidio que reclama la familia.
La acusación
La acusación principal contra los uniformados es la de privación ilegítima de la libertad con resultado fatal. Según la investigación, los policías sabían perfectamente que las órdenes de captura utilizadas para detener a Orihuela eran falsas o ya habían caducado. El joven había recuperado la libertad apenas 48 horas antes tras un juicio abreviado en el penal de Bouwer. Al momento de la nueva detención, desde la Unidad Judicial se les advirtió a los efectivos que no había ninguna orden vigente, pero los policías decidieron desoír las indicaciones y avanzar con el procedimiento. Los chats internos de las patrullas policiales se convirtieron en pruebas clave, demostrando que los agentes tenían pleno conocimiento de la ilegalidad del arresto.
El avance de la causa penal determinó distintos niveles de responsabilidad entre los efectivos involucrados. La principal apuntada es una mujer policía, quien actualmente es la única detenida del caso. Se la señala como la impulsora del operativo debido a un incidente previo que había tenido con Orihuela entre noviembre y diciembre pasados. Ella procedió con el arresto a pesar de las advertencias. Junto a ella, el chofer y el acompañante del patrullero que trasladó al joven también terminaron imputados, habiendo mantenido a la víctima más de cuatro horas arriba del móvil antes de ingresarlo a la seccional.
Imputados
La lista de imputados que permanecen en libertad se completa con los dos policías que estaban de guardia en la comisaría al momento del fallecimiento y un comisario. Este último enfrenta cargos por presunto encubrimiento agravado, ya que la investigación detectó que le facilitó su propio teléfono celular a la principal imputada para que borrara mensajes que la incriminaban.
El desenlace fatal ocurrió pasadas las 21:00 horas de aquel sábado, cuando Orihuela fue ingresado a la celda. Apenas media hora después, fue hallado sin vida, ahorcado con su propio buzo. Los resultados de la autopsia ratificaron que la causa de muerte fue asfixia por ahorcamiento y que el cuerpo no presentaba signos de golpes ni de participación de terceros.





