Lourdes García, docente y bailarina de Carlos Paz.

La bailarina carlospacense, pionera del malambo femenino y actual jurado de los Premios Carlos, reflexiona sobre el show que rompió moldes en el Festival de doma y folklore de Jesús María.

Lourdes García no es una desconocida en el mundo de la danza. Con una carrera forjada entre el estudio y el escenario, la bailarina y docente de Villa Carlos Paz marcó un antes y un después en 2019 al consagrarse como la primera Campeona Provincial de Malambo Femenino.

Su talento la llevó a trabajar con grandes referentes del espectáculo, como Ángel Carabajal en “Bien Argentino”, pero su reciente paso por el Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María ha dejado una huella imborrable por su carácter disruptivo.

Un cruce generacional: Raíces y diversidad

Convocada por Tito Díaz —bailarín que integra la gira de Cazzu—, Lourdes formó parte de una propuesta única: ocho malambistas cordobesas del Ballet “Atahualpa Yupanqui” abrieron el espectáculo de la “Jefa del trap”.

El show inició con aires folklóricos que conectaron de inmediato con la identidad del evento. A partir de allí, el repertorio fluyó orgánicamente hacia el trap, el hip hop y el pop, logrando una transición sin fisuras que expandió los horizontes musicales del festival. “Fue una propuesta de impacto e innovadora. Tuvimos la oportunidad de marcar un hito, reflejando una apertura hacia géneros contemporáneos sin perder nuestras raíces”, comentó Lourdes en diálogo con Carlos Paz Vivo!

Esa versatilidad se profundizó con una ecléctica sucesión de tango, salsa, cumbia y corridos tumbados. Cada cambio de ritmo fue un nuevo pulso que mantuvo cautivo al público, que acompañó con palmas y cantos cada giro estilístico, culminando con la sorpresa de ver a la propia Cazzu zapateando un fragmento a la par de las malambistas.

La fuerza del malambo femenino

Para García, esta experiencia tuvo una carga emocional particular. “Siempre zapateé como solista y en esta oportunidad lo hice junto a siete mujeres más, potenciando la fuerza y presencia que hoy tiene esta disciplina en lo femenino”, explicó.

El nivel de exigencia estuvo a la altura del escenario principal del país. Con jornadas de ensayo de entre 10 y 12 horas, el equipo logró una sincronía perfecta. Sobre la artista jujeña, Lourdes destacó su calidad humana: “Cazzu fue muy amorosa con nosotras, cercana y sencilla. Realmente lo disfrutamos mucho y la repercusión fue sumamente positiva”.

Para la bailarina, el malambo trasciende la técnica: “Es un proyecto muy emotivo porque, en lo personal, el malambo toca una fibra muy visceral en mí”.

Presente: Entre la docencia, el espectáculo y los Premios Carlos

Hoy, la carrera de Lourdes García atraviesa un equilibrio entre la interpretación y la gestión artística. “Mi vida se divide entre ser bailarina y maestra”, afirmó quien actualmente tiene la responsabilidad de evaluar el talento de sus pares en la temporada de verano carlospacense 2026.

Lourdes se desempeña como Jurado de los Premios Carlos, encargada específicamente del área de Danza. Su trayectoria, que une el rigor del malambo tradicional con la flexibilidad de las nuevas corrientes artísticas, la posiciona como una voz autorizada para analizar la escena actual en una de las carteleras más importantes del país.