Una abogada argentina quedó bajo investigación de la Justicia de Brasil luego de protagonizar un grave episodio de discriminación contra un mozo en Río de Janeiro, ocurrido en los últimos días. Como medida cautelar, la Justicia brasileña dispuso que la mujer utilice una tobillera electrónica y permanezca en el país mientras avanza la causa.

El hecho se produjo esta semana en un bar del barrio de Ipanema, una de las zonas más concurridas de la ciudad. Según se informó, la mujer mantuvo una discusión con personal del local y, en ese contexto, habría realizado insultos y gestos de carácter racista dirigidos a un trabajador del establecimiento, lo que motivó la intervención policial y una posterior denuncia formal.

Según consta en la denuncia, la abogada llamó al mozo “macaco” —término considerado abiertamente racista en Brasil— y realizó gestos ofensivos, lo que motivó la intervención policial y la posterior actuación judicial.

Tras la actuación judicial, se resolvió retener su pasaporte y colocarle una tobillera electrónica, con el objetivo de controlar sus movimientos y garantizar su permanencia en Brasil durante el proceso. La medida se enmarca en la legislación brasileña, que considera los actos de racismo y discriminación como delitos graves, con penas severas y criterios de tolerancia cero.

La mujer, de 29 años, es abogada y de nacionalidad argentina. El caso generó un fuerte impacto tanto en Brasil como en Argentina, no solo por la gravedad del episodio, sino también por la respuesta inmediata de la Justicia brasileña, que avanzó con medidas restrictivas sin demoras.