Una inusual y repentina crecida del mar provocó una tragedia este lunes en la localidad bonaerense de Santa Clara del Mar, donde una persona perdió la vida y al menos 35 resultaron heridas luego de ser alcanzadas por una ola de gran altura mientras se encontraban en la playa.
La información fue confirmada por Fabián García, director de Defensa Civil de la Provincia de Buenos Aires, quien explicó que se trató de un fenómeno poco frecuente, con un aumento abrupto del nivel del agua que generó una ola estimada en unos cinco metros. “Fue una subida repentina de la altura del mar, algo fuera de lo habitual para esta zona”, indicó el funcionario en declaraciones televisivas.
Testigos relataron que el mar se retiró varios metros de la costa de manera repentina, lo que antecedió a la llegada de la ola, que avanzó como una pared de agua y rompió con gran fuerza sobre la orilla. La mayoría de las personas lesionadas sufrió heridas leves, aunque algunas debieron recibir atención médica de urgencia.
El fenómeno no se limitó a Santa Clara del Mar. Según informaron medios locales, la situación se replicó en distintos balnearios de Mar del Plata, donde el movimiento del agua sorprendió tanto a turistas como a vecinos que disfrutaban del día en la playa.
El secretario general del Sindicato de Guardavidas, Nahuel Nardone, señaló que el oleaje intenso se registró en varios puntos de la costa marplatense. “La ola llegó de manera inesperada y alcanzó sectores donde había personas descansando o dentro del agua. Algunas fueron arrastradas”, explicó.
Por su parte, especialistas señalaron que el episodio podría asemejarse a un “mini tsunami”, caracterizado por un importante retroceso del mar seguido de una crecida súbita. El oceanógrafo Walter Dragani advirtió que este tipo de eventos pueden repetirse, aunque normalmente se presentan con menor intensidad. “Estos fenómenos existen, pero suelen ser de apenas algunos centímetros”, aclaró.
Guardavidas que participaron de los rescates coincidieron en que la combinación de calor extremo y falta de señales previas hizo que muchas personas no percibieran el peligro. “No es algo común en esta región, y menos sin una sudestada. Se formaron remolinos y hubo que evacuar a la gente varias veces porque intentaban volver al mar”, explicaron.
Las autoridades mantienen la situación bajo seguimiento y reiteraron las recomendaciones de respetar las indicaciones de los guardavidas y extremar las precauciones ante cambios repentinos en las condiciones del mar.





