A horas del llamado “Último Primer Día” de los alumnos de sexto año, directivos del Instituto Superior Illia y del IESS fijaron postura frente a una práctica que, aseguran, crece año tras año y también suma episodios preocupantes.
El director del IESS, Augusto Grosso, fue contundente al referirse al UPD. Recordó que el lunes será oficialmente el inicio del ciclo lectivo 2026 —atravesado además por la adhesión a un paro nacional de CTERA por parte del gremio docente UEPC— y subrayó que, más allá de la tradición instalada, la prioridad es el cuidado.
“Hay una práctica cultural que se viene instalando hace años, el famoso UPD, donde los estudiantes de sexto se reúnen la noche anterior para hacer una previa. A nosotros nos preocupa sobremanera”, señaló.
Grosso explicó que, si bien existe una línea ministerial vinculada a prácticas de cuidado y recepción de los estudiantes, desde la institución que conduce no avalan ni fomentan esta modalidad.
El punto crítico, indicó, es la concentración de adolescentes en la puerta del establecimiento en horas tempranas, muchas veces después de haber pasado la noche sin dormir. “El mensaje tiene que ver con un trabajo corresponsable entre la escuela y la familia. Es momento de revisar estas prácticas y poner límites”, sostuvo.
En esa línea, confirmó que el IESS envió una nota a todas las familias de sexto año advirtiendo que no se permitirá el ingreso a alumnos que “visiblemente no estén en condiciones”. En esos casos, se convocará a los padres para que los retiren y se aplicarán las sanciones previstas en el Acuerdo Escolar de Convivencia.
“La invitación es a prevenir, no a atacar el problema ya establecido. Si van a pasar la noche de festejo, que no vengan. Que arranquen el lunes como corresponde, con uniforme y útiles, y tengan su verdadero primer día”, remarcó.
Además, planteó la necesidad de un trabajo articulado con el Estado municipal y el sector privado, al señalar que muchas de estas previas se organizan en casas de alquiler o locales nocturnos.
Festejar con alegría, pero sin descuidar la reflexión
Por su parte, Patricia Suárez, directiva del Instituto Superior Illia, reconoció que el UPD “es una costumbre que se viene generando año tras año” y que los jóvenes lo viven con bombos, música y entusiasmo. Sin embargo, puso el foco en la preocupación por el consumo de alcohol y sus posibles consecuencias.
“Nos inquieta que a veces vengan trasnochados. El alcohol trae otras cosas y ahí pensamos que los papás deben acompañar y monitorear. No dejan de ser niños, aunque sean adolescentes”, expresó.
Desde la institución proponen resignificar el inicio del último año. Más allá del festejo, la idea es habilitar un espacio de reflexión donde los propios alumnos de sexto puedan dejar un mensaje a sus compañeros más chicos, como legado de su paso por la escuela.
“No queremos que lo tomen como una despedida, sino como una plataforma de despegue. Los hemos preparado para que sean sujetos autónomos, capaces de discernir y poner en práctica lo aprendido”, explicó Suárez.
También destacó la importancia de trabajar sobre la convivencia y los vínculos emocionales, en sintonía con el nuevo enfoque del currículo provincial. “La escuela está inserta en una sociedad con mucha violencia. Queremos poner el foco en la buena convivencia, en la empatía y en ayudarse mutuamente, no solo en el aprendizaje sino también en lo humano”, concluyó.
Por su parte, desde la Municipalidad se anticipó que desplegará controles durante la noche del domingo para evitar que haya incidentes con los menores sumado al operativo blanco en los ingresos a los establecimientos educativos.







