Este sábado por la tarde, vecinos y voluntarios del Refugio Nocturno Cura Brochero se acercaron hasta la sede de la institución en avenida Cárcano para brindarle un abrazo simbólico en tiempos en que la crisis afecta de manera terminal a esta organización que cumple este año 28 años.
Tras la decisión del municipio de no subir el importe del subsidio que permite el mantenimiento de la institución, al equipo de voluntarios se le hace imposible mantenerlo en pie y en los próximos días cerrará sus puertas definitivamente si no se revierte esta situación.
El Refugio tiene como principal objetivo darle cobijo a los que están de paso en la ciudad y no tienen techo para guarecerse ni comida para alimentarse.
Alicia Barrigó, coordinadora del establecimiento, anunció que el 15 de agosto dejará de recibir gente y el 30 cerrará sus puertas definitivamente.
Susana Vera, una de las voluntarias , afirmó que desde marzo se le solicita al municipio que incremente el subsidio ya que el alquiler de la sede subió desde 600 mil pesos a 1 millón de pesos. «Le pedimos que nos aumente el subsidio que es de 1.200.000 pesos», expresó.
«Cuando nuestros vecinos comenzaron a protestar por el acopio de cartón, la Parroquia Nuestra Señora del Carmen inició una recolección de dinero con su gente para poder cubrir el gasto. Igual no nos alcanza», expresó y agregó: «Da mucha pena tener que andar como un paria pidiendo cuando es el Estado el que tiene que hacerse cargo».
Vera sostuvo que el rol social que realiza el Refugio es importante en materia de asistencia en adicciones, alimentación, y otras cuestiones.
«No estamos pudiendo tener un diálogo con la Municipalidad», dijo Vera y agregó: «La Coopetiva Integral es el garante inmobiliario de la institución. No podemos decir que no tenemos relación con la Coopi pero no sé qué tiene que ver eso con Avilés».
Por otro lado, agregó: «Somos una Asociación Civil de nueve mujeres. Somos voluntarias que no cobramos un sueldo por estar acá».
Apuntó, además, que el trabajo que realizan es parte de un rol del Estado. «Piensan que se cierra el Refugio y se terminan los pobres. Nos da mucha pena la gente que va a quedar en la calle».





