La Unión de Educadores de la Provincia de Córdoba (UEPC) resolvió profundizar el plan de lucha tras rechazar la oferta salarial presentada por el Gobierno. El gremio confirmó un nuevo paro provincial por 24 horas para el miércoles 11 de marzo, con movilización, aunque dejó abierta la puerta a suspender la medida si antes aparece una propuesta superadora.
La definición se tomó este martes 3 de marzo en la reunión de delegados departamentales, luego del cuarto intermedio dispuesto en la Asamblea Provincial del 27 de febrero. El conflicto, que ya había marcado el inicio del ciclo lectivo el lunes 2 de marzo con una huelga de alto acatamiento, continúa sin acuerdo.
Rechazo a la propuesta y nuevos reclamos
Desde la conducción sindical señalaron que la oferta oficial resulta “insuficiente” frente a la situación económica actual. Entre los principales puntos que exigen figuran aumentos atados al Índice de Precios al Consumidor (IPC), acumulativos mes a mes; el blanqueo de sumas no remunerativas y la continuidad del FONID para docentes activos y jubilados, actualizado por inflación durante la paritaria.
También reclaman la suspensión del FOSAEC mientras dure la negociación, la derogación de la Ley 11.087 de Equidad Jubilatoria y la eliminación del artículo 3 vinculado al ítem profesionalidad docente. Además, plantean que cualquier mejora obtenida por otros gremios estatales se incorpore automáticamente al sector educativo.
En paralelo, ratificaron el pedido conjunto con otros sindicatos para que el Banco de Córdoba dé una solución a trabajadores afectados por descuentos.
Paro por el 8M y reclamos nacionales
Por unanimidad, la UEPC adhirió al paro nacional convocado en el marco del Día Internacional de la Mujer Trabajadora. La medida será el lunes 9 de marzo, con movilización en la ciudad de Córdoba y acciones en el interior provincial.
A nivel nacional, el gremio exige la restitución de la paritaria docente, la devolución del FONID, una nueva ley de financiamiento educativo y el envío de fondos a las cajas previsionales no transferidas, además de expresar su rechazo a las reformas laboral y jubilatoria.
La respuesta oficial
El conflicto se desarrolla en un contexto económico complejo. El gobernador Martín Llaryora defendió el esfuerzo financiero de la Provincia y reconoció las dificultades del momento. “Es muy pero muy difícil”, señaló, al referirse a la caída de la recaudación y la desaceleración de la actividad económica.
Pese a las diferencias, el mandatario aseguró que el diálogo continuará y adelantó que habrá una mejora en la propuesta. Mientras tanto, la negociación sigue abierta.






