Este miércoles 8 de abril de 2026, los tribunales de Los Ángeles dictaron una de las sentencias más esperadas por la comunidad artística y los seguidores de la serie Friends. Jasveen Sangha, conocida en el submundo de Beverly Hills como la «Reina de la Ketamina», fue condenada a 15 años de prisión efectiva.
La mujer de 42 años, quien inicialmente enfrentaba una pena teórica de hasta 65 años, terminó recibiendo la condena máxima exigida por la fiscalía tras declararse culpable de cinco cargos federales, incluyendo la distribución de la sustancia que terminó con la vida del actor Matthew Perry en octubre de 2023. Durante la audiencia, la jueza fue tajante con la acusada al advertirle: “Vas a tener que demostrar una resiliencia épica”.
El desgarrador pedido de la familia Perry
La lectura de la sentencia contó con la presencia de Suzanne Perry y Keith Morrison, madre y padrastro del actor, quienes se mostraron visiblemente afectados. A través de una declaración leída ante el tribunal, la familia describió a Sangha como una mujer «despiadada» que utilizó su talento para los negocios con el único fin de lucrar con la vulnerabilidad ajena. “El dolor que ha causado a cientos, quizás miles, es irreversible. Tú causaste esto… elegiste el único camino que perjudica a la gente”, sentenció Debbie Perry, madrastra del intérprete de Chandler Bing, al solicitar que se garantizara que la mujer no pudiera volver a dañar a otras familias en el futuro.
Un negocio de lujo construido sobre la tragedia
La investigación de la DEA reveló que Sangha no era una traficante convencional. Con doble nacionalidad estadounidense y británica y heredera de una fortuna textil en Londres, la mujer utilizaba el dinero de la droga para financiar una vida de influencer cargada de viajes en aviones privados y fiestas exclusivas. En el registro de su residencia en North Hollywood, la policía encontró un verdadero arsenal de sustancias: dos kilos de metanfetaminas, 79 viales de ketamina líquida, cocaína y MDMA. A pesar de que horas antes de la sentencia Sangha declaró a medios británicos sentirse “completamente responsable de sus acciones”, la fiscalía sostuvo que la acusada mostró escaso arrepentimiento real durante todo el proceso.
El tablero de los otros condenados: médicos y asistentes
La condena de Sangha es la tercera y más elevada de las cinco que componen el caso. Anteriormente, el sistema judicial ya había sentenciado a los dos médicos involucrados en la red de suministro. Salvador Plasencia recibió dos años y medio de cárcel tras descubrirse mensajes donde se burlaba de la adicción del actor, preguntándose cínicamente: “Me pregunto cuánto más va a pagar este imbécil”. Por su parte, el médico Mark Chávez fue penado con ocho meses de arresto domiciliario tras colaborar con la investigación. Ambos perdieron sus licencias para ejercer.
Los eslabones que faltan: Fleming e Iwamasa
La resolución del caso Perry aún aguarda las definiciones para los últimos dos implicados. Erik Fleming, quien actuaba como nexo para conseguir la droga, enfrenta una posible pena de hasta 25 años. En tanto, Kenneth Iwamasa, el asistente personal que convivió con Perry hasta sus últimos minutos y quien le suministró la dosis fatal bajo sus órdenes, enfrenta un cargo por distribución con resultado de muerte que podría costarle 15 años de cárcel.
Con la sentencia de Sangha, la justicia estadounidense envía un mensaje contundente sobre la responsabilidad de quienes proveen sustancias a la élite de Hollywood, cerrando un capítulo oscuro que comenzó en el jacuzzi de una mansión en Pacific Palisades.





