Villa Carlos Paz propone para esta Semana Santa un circuito religioso que trasciende lo litúrgico para adentrarse en las raíces mismas de la ciudad. Desde el ascenso al Cerro de la Cruz hasta el redescubrimiento del paso de los jesuitas, la propuesta combina espiritualidad, naturaleza e identidad local.
El ascenso al Cerro La Cruz
Inaugurado en 1934, el Cerro La Cruz sigue siendo el punto de encuentro predilecto para vecinos y turistas. Este paseo histórico permite una conexión única entre la naturaleza serrana y la espiritualidad. Con miradores renovados y cartelería informativa, el sendero está habilitado de 08:00 a 17:00 hs.
El momento culminante será este Viernes Santo a las 11:00 hs, cuando se lleve a cabo el tradicional Vía Crucis partiendo desde la base del cerro, uniendo a miles de fieles en un camino de reflexión con la mejor vista panorámica de la Villa.
Parque Estancia La Quinta: La huella Jesuitas
Para quienes buscan un entorno de paz y meditación, el Parque Estancia La Quinta (en barrio La Quinta) es una parada obligatoria. Este predio de cinco hectáreas, donado a la Compañía de Jesús en 1906, conserva el legado de los jesuitas que desarrollaron allí una unidad económica y religiosa a partir de 1918.
Un dato que resalta su importancia espiritual es que el lugar fue utilizado como espacio de retiro por figuras ilustres, entre ellas Jorge Mario Bergoglio, el actual Papa Francisco. El parque ofrece visitas guiadas gratuitas a las 10:00, 11:30 y 14:30 hs, donde se puede apreciar la vegetación plantada por las congregaciones y el bosque serrano autóctono.
El Circuito Religioso de Barrio La Quinta
Este nuevo recorrido permite conocer la historia profunda de Carlos Paz a través de cuatro postas fundamentales:
Iglesia del Niño Dios: Construida en 1915 con piedras talladas por trabajadores locales y vitrales que datan de 1933.
La Cruz de Palo: Un hito histórico que data del año 1900, previo incluso a la llegada de los jesuitas.
La Virgen Blanca: Monumento erigido en 1945 que custodia el sector.
La Gruta de la Virgen de Lourdes: Obra construida por la Compañía de Jesús en 1915.
Este circuito no solo es un camino de fe, sino una oportunidad para entender la identidad local y el patrimonio jesuita que moldeó esta parte de la provincia.






