Científicos del Conicet y de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) avanzan en el desarrollo de un proyecto innovador de remediación para el embalse San Roque, en Villa Carlos Paz, basado en el uso de nanotecnología asistida por luz solar.

La iniciativa apunta a ofrecer una tecnología limpia y sostenible para atacar la proliferación de cianobacterias y mejorar la calidad del agua de la principal fuente de abastecimiento de la provincia.

El Dique San Roque presenta un estado de eutrofización derivado de la alta carga de nutrientes. Ante condiciones propicias de luz y temperatura, se generan floraciones masivas de algas y cianobacterias que suelen obstruir los filtros de las plantas potabilizadoras o generar alteraciones de mal olor y sabor en la red de agua de la ciudad.

Monitoreo satelital y plataformas flotantes

La investigadora Anabella Ferral explicó en Canal 10 el esquema de funcionamiento que combina observación espacial y remediación local, detallando que a través de la tecnología satelital es posible identificar en qué zonas del embalse se están formando las comunidades de cianobacterias para atacarlas antes de que constituyan capas densas y grandes mediante el uso de plataformas flotantes con nanopartículas inmovilizadas y activadas por la luz solar. A pesar de las floraciones recurrentes, la científica destacó un aspecto positivo observado en las mediciones recientes al afirmar que en los últimos años se percibe desde el satélite una leve mejoría.

Nanopartículas de última generación contra toxinas

Por su parte, el investigador Maximiliano Burgos detalló las características de las nanopartículas de dimensiones microscópicas y el trabajo conjunto desarrollado con la científica Dra. Esplandiu desde Barcelona, indicando que estos elementos se activan al absorber luz solar y producen la degradación de sustancias contaminantes, logrando resultados muy promisorios durante el primer año de pruebas en la degradación directa de cianobacterias.

Además de actuar sobre la biomasa de las algas, el equipo evalúa la efectividad del método para neutralizar toxinas peligrosas presentes en el agua. Al respecto, Burgos señaló que con la anatoxina las pruebas en España demostraron una degradación del 95%, siendo este un indicador muy positivo, y añadió que también se encuentran probando la eficacia frente a la microcistina, otra de las toxinas que genera preocupación en la población.

El objetivo final a largo plazo contempla la instalación de plataformas solares flotantes distribuidas en sectores estratégicos del lago para limpiar el agua de forma continua y sustentable.