Claudio Barrelier, el único detenido en la causa por la desaparición de Agostina Vega, declaró este jueves ante la fiscalía de Raúl Garzón que investiga el paradero de la adolescente de 14 años desaparecida en Córdoba. El imputado, acusado de privación ilegítima de la libertad, continúa alojado en el penal de Bouwer mientras avanza la investigación encabezada por la Justicia.

La declaración indagatoria se extendió por más de dos horas y, según confirmó el propio fiscal, Barrelier hizo uso de su derecho de defensa y brindó una extensa versión de los hechos. “La actividad de la fiscalía y de la policía continúa intensamente para dar con el paradero de Agostina”, aseguró Garzón.

Tras la audiencia, el abogado defensor Jorge Sánchez del Bianco afirmó que su cliente “mantuvo su postura” y ratificó la existencia del denominado “auto rojo”, además de aportar detalles sobre el supuesto encuentro que Agostina habría tenido con otra persona.

Uno de los puntos centrales de la declaración estuvo vinculado al video de cámaras de seguridad difundido en las últimas horas. Según explicó el defensor, Barrelier insistió en que la menor que aparece ingresando con él a su domicilio no es Agostina sino su hija de 11 años.

“Sostiene que la criatura que entra con él al domicilio es su hija y que Agostina nunca estuvo en su casa”, indicó Sánchez del Bianco, quien agregó que el acusado incluso describió la vestimenta que llevaba la niña y dijo estar “100 por ciento seguro” de esa versión.

El abogado también explicó que Barrelier declaró que aquella noche salió con su hija a comprar cigarrillos y una gaseosa, precisando el lugar y las personas que podrían corroborar el recorrido. Según la defensa, esa situación ocurrió después del supuesto encuentro con Agostina.

De acuerdo a la versión aportada por el imputado, la adolescente se comunicó con él para pedirle ayuda económica porque no le alcanzaba para pagar un remis. Barrelier aseguró que solamente cubrió la diferencia del viaje y negó haber trasladado a la menor.

Sánchez del Bianco remarcó además que su defendido nunca ocultó haber hablado con la adolescente. “La madre le escribió y él le respondió que Agostina quería encontrarse con un amigo, pero que no podía llevarla porque no tenía movilidad”, sostuvo.

Otro de los ejes de la defensa apunta a desligar a Barrelier de cualquier vínculo con barras bravas o actividades delictivas. El abogado aseguró que en el allanamiento únicamente se secuestraron teléfonos celulares y negó que la vivienda del acusado funcionara como un “búnker”.

Mientras tanto, el fiscal Garzón mantiene abierta la investigación y cuenta con diez días hábiles para resolver la situación procesal del detenido. La desaparición de Agostina continúa generando conmoción en Córdoba y la búsqueda sigue activa con operativos y recolección de pruebas para intentar determinar qué ocurrió aquella noche.