Tras meses de intensas negociaciones, se oficializó el acuerdo comercial con Estados Unidos que redefine las reglas de juego para los sectores productivos más dinámicos del país. El impacto fue inmediato: las pizarras de Wall Street y el Merval porteño se tiñeron de verde, reflejando un optimismo que los especialistas ya califican como el inicio de un “ciclo de inversión sostenida”.

El litio y las “tierras raras” en el centro de la escena

Para la administración de Donald Trump, Argentina ha dejado de ser un socio circunstancial para convertirse en un eslabón clave de su seguridad nacional. El acuerdo pone especial énfasis en la extracción de minerales críticos, como el litio y las denominadas “tierras raras”, fundamentales para el desarrollo de inteligencia artificial y tecnología militar.

Expertos en comercio exterior, como Marcelo Elizondo, señalan que el interés norteamericano radica en garantizarse una cadena de suministros confiable frente a la competencia asiática. A cambio, Argentina recibirá flujos de inversión directa bajo el marco del RIGI, lo que promete transformar a las provincias mineras en el motor de las exportaciones nacionales.

Carne y cítricos: el regreso con fuerza al mercado americano

El sector agroindustrial es, sin duda, el otro gran triunfador. El Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA) celebró el compromiso de ambos países para mejorar el acceso bilateral. Según Georges Breitschmitt, presidente del instituto, el incremento de las cuotas de exportación no solo incentivará el crecimiento de los frigoríficos, sino que permitirá una competencia más eficiente entre mercados globales.

Por su parte, los productores de cítricos, liderados por firmas como San Miguel, ya proyectan una campaña récord gracias a la eliminación de trabas arancelarias que históricamente dificultaban el ingreso del limón y la naranja al gigante del norte.

Un intercambio de tecnología y transparencia

El acuerdo no es unidireccional. Argentina se ha comprometido a facilitar el ingreso de maquinaria pesada, vehículos automotores y tecnología de la información estadounidense. Además, un punto clave para el sector salud es el reconocimiento mutuo de los certificados de la FDA para productos farmacéuticos y dispositivos médicos, lo que agilizará la modernización del sistema sanitario local.

Como contrapartida, el Gobierno Nacional reforzará la aplicación de leyes contra la piratería y la falsificación, una señal de transparencia que busca seducir a más inversores de la economía del conocimiento.