Por Sergio Chalub. En junio de 2024, las elecciones en India registraron un récord mundial, con 642 millones de votantes.

El proceso electoral demandó 44 días y consagró a Narendra Modi como primer ministro.

Su carrera política comenzó a los ocho años de edad, en las líneas de la Asociación de Voluntarios Nacionales (Rashtriya Swayamsevak Sangh, en hindi).

Los voluntarios se consideran la reserva de los valores esenciales de la India.

La asociación está formada por ramas (Shakhas), dentro de las cuales sus miembros se forman en el plano físico e intelectual, a través de ejercicios marciales y cursos de historia.

Narendra Modi nació el 17 de septiembre de 1950, en el núcleo de una familia humilde, dedicada a la venta de té en una estación de ferrocarril.

A los 30 años de edad, Modi se convirtió en líder de Yatra, palabra del hindi que se traduce como “peregrinación” o “procesión”.

Se trata de una práctica solemne de la cultura hindú, asociada a un camino hacia lo divino y la búsqueda de la paz interior.

Narendra Modi encabezó el Yatra de 3.572 kilómetros que unió Kanyakumari y Srinagar; el largo viaje de “Peregrinación de la Unidad”.

Más adelante, se convirtió en Hindu Hriday Samrat (“Emperador de los Corazones Hindúes”).

En 2003, sumó a su peregrinaje hacia la jefatura del Estado el rol de Vikas Purush (“Hombre del Desarrollo”).

Su ascenso estaba sellado al destino, aunque no a salvo de una carrera manchada de sangre producto de la intolerancia política y religiosa.

Su afición por atraer a las clases populares en un país con más de 1.470 millones de habitantes, se expresa a través del Maan ki Baat o “Palabras del corazón”, el programa radial que el mismísimo Narendra Modi conduce el último domingo de cada mes.