Por Sergio Chalub. Alexander Karp es cofundador de Palantir Technologies, una influyente empresa de software dedicada al análisis masivo de datos e inteligencia artificial.
Hijo de padre judío y madre afroamericana, a los 58 años de edad revela que tiene dos novias en diferentes lugares del mundo.
En 2024, alcanza ingresos por unos 6.800 millones de dólares. Posee 20 viviendas en distintos países, preferentemente en lugares con nieve, porque Karp es fanático del esquí extremo.
Los principales clientes de Palantir son el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) y el Programa de Dominio de Drones. Varios departamentos de policía contratan Palantir para elaborar perfiles criminales.
El nombre “Palantir” viene de la obra “El Señor de los Anillos”, de Tolkien; representa una piedra esférica y oscura, que permite ver acontecimientos pasados o futuros.
Karp se doctoró en teoría social en Frankfurt (centro financiero y cultural de Alemania), porque “quería comprender cómo Alemania, un pilar de la civilización europea, había caído en la barbarie”, dijo Michael Steinberger, autor del libro “El filósofo en el valle: Alex Karp, Palantir y el auge del Estado de vigilancia”.





