El presidente Javier Milei dio inicio al 144° período de sesiones ordinarias en el Congreso con un discurso marcado por la confrontación directa y el anuncio de lo que definió como “el plan de reformas más ambicioso de la historia argentina”. Durante la cadena nacional, el mandatario ratificó su rumbo económico y político, asegurando que su gestión posee el poder para enfrentar “cualquier golpe político”.
Una agenda de reformas estructurales
Milei anticipó una batería de cambios legislativos que buscará implementar durante 2026, abarcando casi todas las áreas del Estado:
Economía y Tributación: Impulsará una reforma impositiva para profundizar la apertura económica y cambios en los códigos Civil, Comercial y Aduanero.
Seguridad y Justicia: Adelantó penas más duras y mayor cobertura de la prisión efectiva bajo la premisa “el que la hace la paga”. Además, destacó la consolidación del sistema acusatorio para agilizar los juicios.
Educación y Defensa: Propuso reformar los niveles inicial, primario y secundario para evitar el “adoctrinamiento”. En cuanto a Defensa, anunció la modernización del equipamiento militar para insertar a Argentina en el nuevo orden mundial.
“Make America Great Again” y el foco en Trump
En el plano internacional, el Presidente llamó a crear el “siglo de las Américas”, ponderando su estrecha alianza con el gobierno de Donald Trump. Cerró este tramo de su discurso con la icónica frase del mandatario estadounidense: “Make America Great Again”.
Cruces calientes en el recinto
Fiel a su estilo, el discurso no fue lineal, sino que estuvo plagado de interrupciones y ataques directos a los legisladores presentes:
Contra el kirchnerismo: Calificó a Unión por la Patria como “delincuentes” y lanzó duras acusaciones contra Cristina Kirchner, vinculándola con las causas de Cuadernos y Vialidad. Además, reclamó explicaciones por la muerte del fiscal Nisman.
Contra la Izquierda: Tuvo cruces personales con Nicolás del Caño y Myriam Bregman, a quien llegó a apodar “chilindrina troska” en pleno recinto.
Interna y empresarios: No faltaron dardos hacia “propios” que soñaron con su sillón tras las elecciones bonaerenses —en una alusión velada a Victoria Villarruel— y críticas a la “casta empresarial” que vive de los subsidios estatales.
Con un tono triunfalista tras la victoria legislativa de octubre pasado, Milei cerró su mensaje dejando en claro que no habrá marcha atrás: “La malaria se ha terminado”, sentenció ante una Asamblea Legislativa que fue un hervidero.





