El presidente Donald Trump anunció una ofensiva “total” para devastar el poder militar y nuclear de Teherán. Hay explosiones en la capital iraní y una lluvia de misiles sobre Israel y países aliados. Jordania y Emiratos ya interceptaron proyectiles, mientras el mundo observa con temor el inicio de un conflicto de escalas impredecibles.
El tablero geopolítico mundial saltó por los aires esta madrugada. En una operación coordinada sin precedentes, Estados Unidos e Israel lanzaron un ataque masivo sobre territorio iraní, marcando el inicio de lo que Donald Trump denominó una campaña para “eliminar las amenazas inminentes del régimen”. Las explosiones sacudieron Teherán, afectando zonas estratégicas cercanas al palacio presidencial, y se extendieron a ciudades clave como Isfahán, Karaj y Urmia, cerca de la frontera con Turquía.
Trump: “Es la oportunidad de derrocar al gobierno”
A través de un video de ocho minutos, el mandatario estadounidense —vistiendo su característica gorra blanca— aseguró que el objetivo es aniquilar la armada iraní y su industria de misiles. Trump fue más allá de lo militar al instar abiertamente al pueblo iraní a aprovechar el caos para derrocar a sus líderes: “Esta será probablemente vuestra única oportunidad en generaciones”, sentenció. El ataque se desencadenó tras el fracaso de una última ronda de negociaciones nucleares el pasado jueves.
El contraataque y la crisis de los aliados
La respuesta de Teherán no se hizo esperar. Irán disparó oleadas de misiles balísticos contra Israel, obligando al cierre total de su espacio aéreo y la movilización de 70.000 reservistas. La escalada ya afecta a terceros países:
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Emiratos Árabes Unidos: Confirmó la muerte de una persona en Abu Dabi por restos de misiles interceptados.
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Jordania: Su ejército interceptó proyectiles en su espacio aéreo y se declaró en alerta máxima.
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Irak: Irán ya notificó que atacará las bases estadounidenses en suelo iraquí como represalia directa.
Caos en las calles y diplomacia en vilo
Mientras en Teherán se registran atascos masivos de ciudadanos que intentan huir de la capital, las embajadas de EE. UU. en Jordania, Qatar y los Emiratos han ordenado a su personal y ciudadanos refugiarse de inmediato.
En Europa, la reacción es de cautela extrema. El canciller alemán, Friedrich Merz, quien tiene previsto reunirse con Trump la próxima semana, sigue los eventos “de cerca” sin emitir una condena o apoyo explícito. Por su parte, el Reino Unido tomó distancia inmediata, aclarando que no participó de los ataques y que su prioridad es evitar una “escalada regional mayor”, aunque reforzó su presencia militar defensiva en la zona con aviones F-35.
Un escenario de incertidumbre total
A diferencia de los bombardeos quirúrgicos del año pasado, esta ofensiva busca el colapso total de la infraestructura defensiva iraní. Con millones de personas atrapadas en medio del conflicto en el inicio de la semana laboral iraní, la comunidad internacional teme que este sea el comienzo de una guerra abierta que altere definitivamente el orden en Medio Oriente y el precio de la energía a nivel global.





