A un año de la primera denuncia por presunto abuso sexual infantil en el jardín de infantes del Centro Parroquial “Margarita A. de Paz” de Villa Carlos Paz, las familias de los menores denunciantes endurecieron el reclamo y presentaron una carta formal dirigida a la Fiscalía, al Arzobispado de Córdoba, a la Dirección General de Institutos Privados de Enseñanza (DIPE), a SENAF y a las autoridades del establecimiento educativo.

La presentación fue entregada este martes en el marco de una marcha que partió desde la plazoleta del reloj Cucú al colegio parroquial y que se extendía por casi 150 metros.
Entre los manifestantes podían leerse carteles con consignas al estilo “Las infancias sí se cuidan” y “El silencio no protege”, para exigir avances concretos en la investigación judicial y medidas urgentes de protección.
En el documento, que muchos presentes firmaron, se estableció un plazo de 48 horas para recibir respuestas oficiales y reclamaron la adopción de siete medidas, entre ellas el apartamiento preventivo de la persona señalada públicamente en las denuncias, mayor transparencia institucional, preservación de pruebas y acompañamiento psicológico para los niños y sus familias.
Actualmente, la Justicia investiga cuatro denuncias vinculadas a presuntos hechos ocurridos en el ámbito de actividades relacionadas con la institución. Según informó la parte querellante, todas ellas se unificaron en la fiscalía del turno 3 a cargo de Jorgelina Gómez.
La carta contiene fuertes cuestionamientos al manejo institucional y judicial del caso. Entre los puntos más duros, las familias denunciaron la falta de resguardo oportuno de registros fílmicos, la pérdida de elementos probatorios y demoras en la investigación.
Duros cuestionamientos
Durante la movilización, una de las madres de los menores denunciantes habló frente a los manifestantes y cuestionó con dureza a las autoridades del establecimiento educativo.
La mujer también apuntó contra la falta de acceso a las cámaras de seguridad del establecimiento: “Guardaron la información que más necesitábamos nosotros, que eran las cámaras, y no las mostraron”.
Ante los presentes, remarcó que “no son una ni dos denuncias, son cuatro niños que hablan exactamente de lo mismo” y pidió que la persona señalada “no esté más cerca de ningún niño”.
El momento de mas tensión en el avance hacia el establecimiento educativo fue cuando la columna de manifestantes no pudo llegar a las puertas del establecimiento por un operativo policial que impidió el acceso.
A unos 50 metros del lugar, los manifestantes comenzaron a reclamar a los gritos “¡Justicia!”, mientras exigían respuestas tanto de las fiscalias como de las autoridades educativas y eclesiásticas.










