El sábado por la mañana, uno de los propietarios del consultorio médico ubicado en calle General Bustos al 600 de Malagueño ingresó al lugar y se encontró con todo revuelto y que faltaban cosas.
Según los datos aportados por las víctimas del robo, es probable que los delincuentes huyeran cuando escucharon el ruido de la reja en el momento en que los dueños ingresaban al local.
Entre los objetos que se robaron figuran elementos que se utilizan en los consultorios médicos del espacio de salud como tensiómetros y medicamentos de todo tipo.
Los delincuentes rompieron una reja de uno de los consultorios para ingresar al espacio.
«Sensación de vulnerabilidad»
«Más allá del daño puntual y lo que robaron, es la sensación de vulnerabilidad e inseguridad que te queda», expresaron los damnificados. A pesar de que la policía habría identificado que se trata de «los mismos de siempre» tras hallar parte de la medicación tirada en un descampado cercano, hasta el momento no hay detenidos.
Como consecuencia del ataque, el consultorio debió reforzar sus medidas de seguridad con la instalación de nuevas rejas y sistemas de cámaras, sumándose a la larga lista de comercios y centros de salud que deben «blindarse» ante la ola delictiva en la zona.





