La escalada bélica en Medio Oriente y el cierre del estratégico Estrecho de Ormuz desataron el pánico en los mercados. El crudo Brent rozó los 120 dólares y el “índice del miedo” saltó un 12%.

 La economía global enfrenta hoy una de sus jornadas más críticas en años. El recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, sumado al bloqueo del Estrecho de Ormuz —paso vital para el suministro energético mundial—, ha provocado un efecto dominó que derrumbó las principales bolsas de Asia, Europa y los futuros de Wall Street.

Petróleo: un salto que evoca récords históricos

Durante la madrugada, el crudo Brent experimentó un alza vertiginosa del 25%, posicionándose apenas por debajo de los 120 dólares por barril, una cifra que no se alcanzaba desde abril de 2022 y que se acerca peligrosamente al récord histórico de 147 dólares registrado en 2008.

Este incremento no fue aislado: Gasolina: +11,5%, Gas natural: +6,2%.

Pánico en los mercados asiáticos

Asia fue la primera región en asimilar el impacto. Las economías más dependientes de la importación de energía sufrieron las peores consecuencias: Lapón (Nikkei 225), se desplomó un 6,59%.

Corea del Sur (KOSPI), cayó un 8,1%. Como cuarto importador mundial de crudo, el país se ve directamente amenazado por la interrupción en el Golfo Pérsico, golpeando de lleno a sus gigantes tecnológicos.

En China se registraron bajas más moderadas pero significativas, con el Hang Seng de Hong Kong retrocediendo un 2,45%.

Wall Street y el “Índice del Miedo”

El pesimismo cruzó el océano rápidamente. En las operaciones previas a la apertura, los futuros de Nueva York muestran una tendencia alarmante. El S&P 500 y el Dow Jones caen cerca del 1,9%, mientras que el índice VIX (indicador de volatilidad y miedo) saltó a los 29,43 puntos, reflejando la incertidumbre total de los inversores.

En Europa, plazas como Londres, París y Frankfurt ya operan con pérdidas superiores al 1%.

Respuesta internacional y reservas de emergencia

Ante la gravedad de la situación, la comunidad internacional ha comenzado a activar protocolos de crisis:

Reunión del G7: Los ministros de las potencias mundiales mantendrán un encuentro de urgencia para coordinar una liberación masiva de reservas estratégicas de crudo.

El caso de Japón: La primera ministra, Sanae Takaichi, llevó calma al mercado interno al informar que el país cuenta con reservas para cubrir 254 días de consumo, evaluando su liberación inmediata para estabilizar precios.

“La evolución del conflicto y la reapertura de las rutas comerciales serán determinantes para definir si esta crisis es un shock transitorio o el inicio de una recesión global profunda”, señalan analistas financieros.

Fuente: La Voz del Interior.