La Universidad Nacional de Córdoba (UNC) otorgó su máxima distinción académica a Lucrecia Martel, una de las figuras esenciales e influyentes del cine latinoamericano contemporáneo. El reconocimiento celebra una trayectoria que convirtió a la cinematografía en una herramienta crítica de conocimiento y proyectó una mirada singular sobre la identidad y las tensiones del país hacia la escena internacional.

A lo largo de su obra —iniciada con el hito generacional La ciénaga (2001) y consolidada en títulos como La niña santa (2004), La mujer sin cabeza (2008) y Zama (2017)—, Martel construyó un lenguaje audiovisual caracterizado por la complejidad sonora, el trabajo con la atmósfera y la construcción minuciosa del espacio. Sus películas exploran las microfísicas del poder, las brechas de clase, la memoria colonial y las tensiones sociales y ambientales que atraviesan a la Argentina.

Tras recibir el galardón, la cineasta salteña brindó la conferencia magistral «Donde empiezan y terminan las cosas», un espacio de reflexión enfocado en la naturaleza de la percepción y el papel del arte frente a la coyuntura actual.