Lo que debía ser una jornada de recreación y pesca terminó de la peor manera este domingo en el Lago San Roque, a la altura de Parque Síquiman. Una lancha se dio vuelta en medio de fuertes ráfagas de viento y uno de sus ocupantes murió pese a los desesperados intentos por salvarlo. En la embarcación viajaban dos adultos y un menor de 7 años.

De acuerdo al parte policial, efectivos del DUAR asistieron a las víctimas luego del vuelco, cuyas causas se investigan. Dos lanchas particulares que se encontraban en la zona realizaron el primer auxilio y trasladaron a los involucrados hasta la costa. A pesar de las maniobras de reanimación cardiopulmonar practicadas primero por civiles y luego por personal policial y un servicio de emergencias, el hombre falleció.

Uno de los protagonistas del rescate fue Mariano “Nano” González, quien se encontraba practicando esquí acuático en la entrada del río Cosquín, buscando reparo del viento.

“Había mucho viento, entraba desde el embudo hacia el centro de Carlos Paz. Cuando diviso una lancha totalmente parada de punta y personas flotando en el agua pidiendo auxilio, me acerco a toda velocidad”, relató.

Sus amigos, Pablo Verón y Mauricio Ledesma, se arrojaron al agua inmediatamente para asistir a las víctimas, mientras González permaneció al mando para evitar que su embarcación se desplazara, ya que llevaba menores a bordo.

Una lancha sin medidas de seguridad

El panorama era desesperante. “La lancha estaba dada vuelta y se estaban ahogando, el agua les llegaba a la boca. No tenían chalecos”, sostuvo.

Según reconstruyó, el propietario de la embarcación —oriundo de Unquillo— había bajado la lancha por una rampa pública. Allí se encontró con dos pescadores y el hijo de uno de ellos, que ese día cumplía años, y los invitó a navegar. La embarcación era pequeña y antigua.

González señaló posibles fallas determinantes: ausencia de chalecos salvavidas, un compartimiento estanco aparentemente inutilizado —lo que provocó que la lancha se hundiera rápidamente— y un probable error al fondear. “En un día así el ancla se ata en la proa para que la lancha quede enfrentada al viento. Creo que la ataron en la popa. Se viró y se le metieron todas las olas. En minutos se fue al fondo”, explicó. Incluso indicó que los asientos no estaban firmemente sujetos y flotaron lejos, impidiendo que pudieran usarse como apoyo.

El intento desesperado por salvarlo

En medio del operativo improvisado lograron subir primero al menor y luego a los adultos. Otra lancha se acercó para colaborar. “Yo lo vi dar su vida literal para salvar al niño”, expresó González con visible emoción al referirse al hombre fallecido, quien habría sostenido al pequeño hasta el final. En otra embarcación comenzó la reanimación con la ayuda de una médica que circunstancialmente se encontraba en el lugar.

Sin embargo, los esfuerzos no alcanzaron. El hombre fue trasladado a la costa con escasos signos vitales y, pese a la continuidad de las maniobras por parte de policías y personal de emergencias, se confirmó su fallecimiento.

Controles y advertencias

Desde la Departamental Punilla informaron que intervino personal del DUAR, aunque las condiciones del lago dificultaban el desplazamiento. González remarcó que en los clubes náuticos los controles son estrictos —matrícula, carnet habilitante, seguro, chalecos, matafuego y controles de alcoholemia— pero en este caso la bajada se realizó por un acceso público sin verificación previa. “Cuando menos lo esperás es cuando más necesitás los elementos de seguridad”, advirtió.

En medio del dolor, destacó que tres personas pudieron ser rescatadas con vida. “Ayer volvieron a nacer”, concluyó. La investigación avanza para determinar con precisión qué provocó el vuelco que volvió a enlutar al Lago San Roque en una jornada marcada por el viento y la imprudencia.