De cara a las elecciones PASO del próximo domingo 12 de setiembre, la precandidata a diputada por el Frente de Izquierda Unidad, Liliana Olivero, estuvo en Villa Carlos Paz y aseveró que la Izquierda es el único voto útil posible; a la vez que apuntó contra el resto de los candidatos.

“Es una campaña a pulmón, como la hicimos siempre y en un momento muy particular, porque hay mucha bronca y decepción en la gente, y poco entusiasmo para votar el domingo. Por eso, el único voto útil es a la Izquierda, que tiene propuestas y salida de fondo para el problema del trabajo, de la precarización laboral de la juventud, de la falta de viviendas y de la educación”, señaló Olivero.

Por contrapartida, apuntó que “hay candidatos y candidatas mentirosos, que no solamente se enriquecieron con la política, sino también que frente a esta realidad descubren mágicamente la pobreza, cuando fueron y son gobierno”.

En este sentido, señaló: “Estamos siempre del mismo lado, defendiendo los intereses de las juventudes, las mujeres, las disidencias, de las y los trabajadores y los jubilados también”.

Y ejemplificó: “Nosotros cobramos igual que cualquier laburante y rotamos las bancas para que nadie se atornille a un sillón y haga de la banca un trampolín para su enriquecimiento personal; y esa es la revolución más importante que ha hecho el Frente Izquierda Unidad”.

La precandidata apuntó que “hay candidatos que están preocupados por el 2023, cuando al problema lo tenemos ahora, en el 2021”. Por eso, insistió que desde la Izquierda llevarán al Congreso un proyecto del Plan de Obras Públicas “para generar miles de viviendas y conseguir muchos puestos de trabajo con salarios iguales a la Canasta Familiar”, detalló.

Por otro lado, en relación a las políticas para ambientales para Punilla, apuntó contra el resto de los precandidatos: “Quedó claro de qué lado está (Carlos) Caserio, (Juan) Schiaretti y Juntos por el Cambio en el Congreso. Han votado la megaminería, están de acuerdo con la instalación de las granjas porcinas en un convenio entre Argentina y China; y, con la manía de destruir el Valle de Punilla, están pasando por encima de la voluntad de la sociedad en rechazar la Autovía de Montaña”.