La secretaria General de Capital Humano de la Provincia de Córdoba, Liliana Montero, advirtió sobre el impacto que están teniendo en el sistema de salud los recortes nacionales en el PAMI, los programas sanitarios y el envío de vacunas del calendario obligatorio.

En una entrevista al programa Decisión, que emite Canal 2 de CPTV, la funcionaria sostuvo que “se terminó de correr el velo” sobre un proceso que, según describió, viene desde el inicio de la actual gestión nacional con la reducción de cobertura en medicamentos para jubilados y que ahora se profundiza con cambios en la modalidad de atención médica.

“Primero fue el recorte en medicamentos con cobertura al 100%. Hoy el PAMI cubre en algunos casos apenas el 40% en un vademécum muy acotado. Y ahora cambian el sistema de pago a los médicos, eliminando incluso la cobertura del control anual del jubilado. Eso es gravísimo, porque implica dejar de hacer prevención”, afirmó.

Sin prevención no hay salud posible

Montero remarcó que la prevención es uno de los pilares de cualquier política sanitaria y que, sin ese esquema, el sistema queda reducido a atender urgencias cuando “la situación ya explotó”.

Uno de los puntos más sensibles que planteó tiene que ver con la notificación oficial que recibieron las provincias sobre la interrupción en el envío de vacunas por parte de Nación.

“Nos notificaron oficialmente que no van a enviar BCG, triple viral, COVID pediátrico, HPV y que tampoco habrá más vacunas antigripales para los adultos mayores del PAMI. Es decir, el que logró vacunarse hasta ahora, se vacunó. El que no, no va a tener esa posibilidad”, señaló.

Ante este escenario, confirmó que la Provincia de Córdoba comprará las vacunas necesarias para sostener el calendario obligatorio.

“Vamos a adquirir las vacunas que hagan falta. No vamos a desatender esta responsabilidad institucional, pero vamos a seguir reclamando que esta es una obligación del Estado nacional”, subrayó.

Impacto en PAMI, Plan Sumar, Remediar y discapacidad

La funcionaria vinculó la situación del PAMI con otros recortes que afectan directamente al sistema sanitario, como la falta de fondos para el Plan Sumar, el recorte del programa Remediar —que garantiza medicamentos en centros de salud— y las demoras en pagos y actualizaciones en el área de discapacidad.

“Cuando se dejan de girar fondos para el Plan Sumar, se deja de medir control de embarazo, niño sano, adolescencia, cáncer de cuello de útero. Es decir, se deja de medir lo que la Organización Mundial de la Salud dice que un Estado serio debe medir”, expresó.

También se refirió a la situación de instituciones que trabajan con personas con discapacidad y que, según dijo, “no se niegan a las auditorías”, pero necesitan que los pagos continúen para poder seguir funcionando.

El rol de las provincias y el límite presupuestario

Montero explicó que el gobernador Martín Llaryora pidió un fuerte control del gasto, pero definió áreas en las que la Provincia no ajustará, como salud, educación y programas sociales.

Sin embargo, advirtió que Córdoba también tiene límites financieros, agravados por la caída de la coparticipación y la baja de la actividad económica.

“La Nación no se puede desentender de la política sanitaria. La Constitución establece que la salud es una corresponsabilidad entre Nación y provincias, tanto en la definición como en el financiamiento”, sostuvo.

“Esto no es un problema de plata, es un problema de vidas”

Sobre la atención de afiliados de PAMI en hospitales provinciales, fue clara: “La Provincia hoy puede recibir a cientos de jubilados en su sistema de salud, pero esta no es una responsabilidad provincial. La Nación se tiene que hacer cargo”.

Y concluyó con una definición contundente: “Esto no es un problema económico. Detrás de cada peso hay personas. Estamos frente a una tragedia sanitaria si no se revierten estas decisiones”.