Una familia de Villa Carlos Paz sufrió dos robos consecutivos durante el fin de semana en su vivienda de la zona del Centro Viejo de la ciudad. Los damnificados aseguran que los ingresos ocurrieron en horarios en los que no se encontraban en el domicilio y ahora buscan recuperar guitarras, un bajo, elementos deportivos, dinero y otras pertenencias.
Zoe Carvajal, de 19 años, habló con Carlos Paz Vivo! y contó en primera persona lo ocurrido, además de pedir la colaboración de los vecinos para obtener imágenes de cámaras de seguridad o cualquier información que pueda ayudar a esclarecer los hechos.
Zoe vive junto a su papá y su hermano Kenshi, de 17 años. Los tres trabajan y, debido a sus horarios, durante buena parte del día la vivienda permanece sin moradores.
El primer robo: se llevaron el microondas
Según relató Zoe a Carlos Paz Vivo!, el primer ingreso ocurrió durante la noche del sábado 8 de agosto. En ese momento ninguno de los integrantes de la familia se encontraba en la vivienda.
Al regresar, descubrieron que alguien había ingresado y que se habían llevado el microondas que estaba en la cocina.
En un primer momento pensaron que se trataba de un hecho aislado. Sin embargo, al día siguiente volvieron a ingresar.
El segundo ingreso: portón forzado y más pertenencias robadas
El domingo 9, el hermano de Zoe se encontraba de franco. Durante el día había estado con su novia, Shina, y luego pasó por la casa de su mamá, ubicada cerca del domicilio familiar.
Cerca de las 23.30 decidió regresar a la vivienda. Como Zoe había salido y llevaba consigo la llave, tuvo que saltar el portón para ingresar.
Fue entonces cuando descubrió que el acceso había sido forzado y que la manija de la puerta de entrada estaba caída.
Al ingresar fue directamente a la cocina, donde debía encontrarse el bajo de Shina, un instrumento marca Newen. Sin embargo, ya no estaba.
Dentro de la funda habían quedado algunos elementos, entre ellos cables, una carpeta marrón, un corset negro y maquillaje.
Después fue hasta su habitación y descubrió que también faltaba su guitarra.
Cuando Zoe llegó a la vivienda, su hermano le contó lo que había ocurrido. Al revisar sus pertenencias, descubrieron que también le habían robado su bolso deportivo rojo y negro, donde llevaba elementos de vóley, documentación, tarjetas y dinero.
Robaron las pertenencias de Zoe
Dentro del bolso de Zoe se encontraba su billetera con el DNI y las tarjetas a su nombre.
La joven trabaja en McDonald’s y practica vóley en el Club Carlos Paz. Actualmente se encuentra viajando durante este mes con el objetivo de ingresar a un club de Córdoba.
Según contó a Carlos Paz Vivo!, en el bolso llevaba aproximadamente $300.000 en efectivo, destinados al viaje y a los gastos relacionados con su actividad deportiva.
Poco después del robo comenzó a recibir notificaciones de movimientos en Mercado Pago y descubrió que sus tarjetas estaban siendo utilizadas.
Zoe logró bloquearlas, aunque algunas operaciones ya habían sido realizadas. La joven aseguró que cuenta con capturas de los movimientos y que puede aportar esa información a las autoridades.
Una moto que llamó la atención
Después de descubrir el robo, los jóvenes salieron de la vivienda y se encontraron con el guardia de un edificio ubicado frente a su domicilio.
Según relató Zoe, el guardia les contó que había visto una moto roja con un caño de escape muy ruidoso que circulaba reiteradamente por la zona.
Mientras esperaban un Uber para dirigirse a la comisaría, la misma moto volvió a pasar por el lugar. Según el relato de los jóvenes, sus ocupantes los observaron fijamente.
Después del robo también intentaron estafarlos
El guardia también les habría manifestado que anteriormente esa moto se había detenido a pocos metros de la entrada de la vivienda y que allí se habría producido un cambio de conductor.
La familia busca ahora que las cámaras de seguridad de la zona permitan determinar si ese vehículo tuvo alguna relación con los robos.
La situación tuvo otro episodio cuando, tras la difusión de sus teléfonos para intentar recuperar las pertenencias, comenzaron a recibir llamados de personas que aseguraban tener los objetos robados.
En uno de esos contactos, una persona afirmó que podía devolverles sus pertenencias a cambio de una recompensa.
Ante la desesperación por recuperar sus cosas, realizaron una transferencia de $10.000.
La persona continuó asegurando que estaba llevando las pertenencias, pero finalmente nunca apareció y terminó bloqueando a Zoe.
La joven contó que posteriormente recibieron otros contactos de personas que intentaban aprovecharse de la situación.

“No se trata simplemente de objetos materiales”
Para Zoe y su familia, lo robado tiene un valor que va mucho más allá de lo económico.
Su hermano Kenshi tiene 17 años, trabaja con su tío en la cocina del supermercado La Argentina y se dedica a la fotografía y especialmente a la música. Toca la guitarra y forma parte de la banda Calaveras y Flores, además de otros proyectos musicales.
También participa en la obra El experimento de la Semana Blanca, con la que obtuvieron un Premio Carlos.
La guitarra sustraída, explicó Zoe, es una herramienta fundamental para la actividad musical de su hermano.
En tanto, Zoe practica vóley desde hace años y actualmente busca una oportunidad para incorporarse a un club de Córdoba. El dinero que tenía en su bolso estaba destinado precisamente a ese objetivo.
El bajo robado pertenece a Shina, la novia de Kenshi, de 16 años. La joven toca el instrumento, confecciona ropa y estudia en la escuela de música Fusas, donde además participa de un ensamble de folklore.
“No se trata simplemente de objetos materiales”, remarcaron. Son elementos que utilizan para estudiar, trabajar, hacer música, practicar deporte y desarrollar sus proyectos.

Piden ayuda a los vecinos de Carlos Paz
Zoe decidió contar lo ocurrido a Carlos Paz Vivo! para solicitar la colaboración de los vecinos.
La familia busca especialmente imágenes de cámaras de seguridad correspondientes a las noches del sábado 8 y domingo 9 de agosto, así como cualquier información que permita identificar movimientos sospechosos o aportar datos sobre la moto roja mencionada.
También cuentan con capturas de las compras realizadas con las tarjetas de Zoe después del robo.
La joven pidió que quienes tengan información la aporten a las autoridades o se comuniquen con la familia para intentar recuperar las pertenencias.
Mientras avanza la denuncia, Zoe, Kenshi y su familia esperan que las imágenes de las cámaras y los datos que puedan aportar los vecinos permitan reconstruir lo ocurrido y recuperar los instrumentos, el bolso deportivo y el resto de los objetos sustraídos





