Durante su reciente y masivo concierto en el estadio Monumental de River Plate, Lali Espósito protagonizó uno de los momentos más conmovedores y de mayor repercusión de su carrera. La artista decidió interrumpir la energía festiva de su espectáculo para rendir un profundo homenaje a Agostina Vega y Dulce María Candia, dos jóvenes cuyos trágicos casos han conmocionado al país.

El gesto, cargado de emotividad y posicionamiento, se dio en el marco de la semana de concientización y movilización del colectivo Ni Una Menos, transformando el estadio en un espacio de reflexión colectiva ante decenas de miles de espectadores.

Un fuerte descargo sobre el escenario

Con las luces bajas y ubicada en el centro de la pasarela principal, la cantante tomó el micrófono para dirigirse a su público con un tono visiblemente conmovido: «Aprovechar que estamos todos escuchándonos, en esta semana del Ni Una Menos, después de que la violencia machista se lleve la vida de Agostina y Dulce, quiero pedir un minuto de silencio», expresó la artista.

Además de recordar a las jóvenes, Lali extendió su mensaje hacia una crítica estructural respecto a la problemática en el país, manifestando de forma contundente: «Quisiera pedir un minuto de silencio por todas las víctimas de la violencia machista que este Gobierno niega. Por todas las víctimas de la violencia patriarcal y por todas las mujeres que han sido asesinadas».

La masiva concurrencia que colmaba el Monumental respondió de inmediato, llamándose a un absoluto y respetuoso silencio que paralizó el estadio durante varios segundos. Las imágenes del momento no tardaron en viralizarse en las redes sociales, despertando intensos debates y profundas muestras de apoyo.

Quiénes eran Agostina Vega y Dulce María Candia

El homenaje de la cantante puso nuevamente en el foco público dos de los femicidios más dolorosos e impactantes de los últimos tiempos, los cuales encabezaron las recientes marchas de Ni Una Menos:

Fueron recordadas Agostina Vega, la adolescente de apenas 14 años que fue asesinada en Córdoba capital. Su muerte provoca una profunda indignación social y la investigación judicial continúa su curso para esclarecer las responsabilidades del crimen. También Dulce María Candia, la adolescente de 17 años, quien había sido reportada como desaparecida en la provincia de Misiones. Días después, su cuerpo fue hallado sin vida en una obra en construcción. Por el hecho, la justicia mantiene detenido e imputado a un remisero de 46 años.