Un equipo interdisciplinario de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), junto a la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), impulsa un proyecto clave de prevención de incendios forestales en el noroeste de la provincia. La iniciativa busca anticiparse al fuego combinando el rigor científico con el saber de las comunidades locales.
El plan se enfoca en la ecorregión del Chaco Árido, una de las zonas con los remanentes de bosque nativo mejor conservados de Córdoba (catalogados en categorías roja y amarilla por la Ley de Bosques). Aunque no ha sufrido grandes catástrofes recientes, el historial es de cuidado: entre 1986 y 2025 se registraron 530 incendios que arrasaron más de 321.000 hectáreas.
Las claves del proyecto
Financiamiento internacional: Los fondos provienen del Proyecto Pago por Resultados de REDD+ del Fondo Verde para el Clima, otorgados a Argentina por sus logros en la reducción de la deforestación entre 2014 y 2016. En Córdoba, estos recursos son gestionados por la Secyt-UNC.
Articulación institucional: La estrategia fue ideada por la Secretaría de Ambiente de la provincia y cuenta con la participación de organismos científicos (Conicet, Inta, Conae) y de emergencia (Bomberos Voluntarios, Defensa Civil, Parques Nacionales).
Enfoque preventivo: Frente al cambio climático, los especialistas advierten que las condiciones que favorecen al fuego son cada vez más frecuentes, lo que obliga a actuar antes de que se desate la emergencia.
Ciencia y territorio: el mapa participativo
Para diseñar una estrategia real y situada, se realizaron seis talleres comunitarios en las localidades de San Martín, El Tuscal, Las Toscas, Lucio V. Mansilla, San José de las Salinas y Quilino.
En estos encuentros participaron 134 vecinos y referentes institucionales (además de un espacio que sumó a 26 niños y niñas) quienes cruzaron sus experiencias con los datos de los científicos para elaborar un «mapa participativo de riesgo».
«En los talleres se identificaron acuerdos y diferencias respecto al mapa preliminar elaborado por especialistas, lo que permitió enriquecerlo con conocimientos territoriales y experiencias locales», explicaron desde el equipo técnico de la UNC.
Vulnerabilidades detectadas mas allá del fuego
El relevamiento socioambiental no solo midió la carga de combustible forestal, sino también factores sociales crítcos que complican el manejo de una emergencia:
Dificultades de acceso al agua.
Deficiencias en el sistema de salud.
Caminos en mal estado que dificultarían tanto una evacuación como el ingreso de los brigadistas.
La importancia de anticiparse
El proyecto representa un cambio de paradigma: pasar de la respuesta inmediata a la planificación a largo plazo. Desde la FAO concluyen con una máxima clara: “El trabajo silencioso que se hace hoy en el territorio es la mejor respuesta posible a una problemática que, cuando explota, ocupa todos los titulares”.





