La Fórmula E dio un paso impactante hacia el futuro con la presentación en pista de su nueva generación de monoplazas, el GEN4, que promete redefinir por completo los estándares de la categoría.

Este nuevo modelo debutará oficialmente en la temporada 2026/27 con una meta ambiciosa: acercarse en rendimiento y velocidad a la Fórmula 2.

El GEN4 impresiona desde lo técnico, con una evolución que marca un antes y un después. La potencia pasa de los 350 kW actuales a unos impactantes 600 kW, lo que equivale a aproximadamente 815 caballos de fuerza, representando un salto cercano al 70% en rendimiento.

Esta mejora se traduce directamente en prestaciones extremas, con una aceleración de 0 a 100 km/h en apenas 1,8 segundos, posicionándolo entre los autos con mejor capacidad de respuesta del planeta. A esto se suma una velocidad máxima que superará los 335 km/h, muy por encima de cualquier registro previo dentro de la categoría eléctrica.

Otro de los grandes avances del GEN4 será la incorporación de tracción total permanente durante toda la carrera, dejando atrás el uso limitado a momentos específicos que caracterizaba a generaciones anteriores.

En paralelo, la aerodinámica también jugará un papel clave, con configuraciones variables que permitirán optar por alta carga para clasificación y baja carga para las competencias, optimizando el rendimiento según cada situación.

Este conjunto de innovaciones no solo eleva el nivel de la categoría, sino que refuerza su identidad basada en la evolución tecnológica y la eficiencia energética, con fabricantes como Porsche ya mostrando sus desarrollos para esta nueva era.