La fiscal Analía Gallaratto ordenó peritajes y análisis de cámaras para determinar responsabilidades. El lugar donde ocurrió el despiste no habría tenido la señalización de prohibición de público.
Tras el grave accidente ocurrido durante la competencia de Rally que conmocionó a la región, la justicia cordobesa comenzó a dar los primeros pasos para determinar si hubo negligencia en la organización o en el control del evento. La causa se encuentra bajo la órbita de la fiscal Analía Gallaratto, quien ya dispuso una batería de medidas de rigor.
Según confirmaron fuentes con acceso al expediente, la investigación se centra actualmente en peritajes técnicos que buscan explicar mecánicamente el porqué del despiste. En paralelo, se inició la toma de testimonios a espectadores y personal de la carrera, sumado al análisis de filmaciones tanto oficiales como de particulares que se encontraban en el tramo.
Falta de señalización y ubicación policial
Uno de los puntos más sensibles de la investigación radica en la seguridad perimetral del sector del siniestro. Voceros del caso señalaron que, según las primeras averiguaciones, el lugar no poseía la «cinta roja» que indica la prohibición de permanencia de público. Este dato es clave, ya que la presencia de asistentes en zonas críticas es uno de los mayores riesgos de la actividad.
Con información de Traslasierra Noticias y La Voz.





