Instituto Atlético Central Córdoba dio un paso fundamental en sus aspiraciones de protagonismo. En una tarde donde había que ponerse el «overol», el equipo de Alta Córdoba derrotó por 1-0 a Deportivo Riestra en Buenos Aires, logrando una victoria clave que lo mete de lleno en la pelea por los cuartos de final.

El único grito de la jornada llegó en el segundo tiempo a través de Alex Luna, quien sentenció un encuentro marcado por la fricción y la intensidad física.

Instituto pegó en el momento justo ante Riestra y se ilusiona con los playoffs

Un escenario hostil y un equipo con carácter

Fiel a su estilo, el Deportivo Riestra planteó un partido «chivo»: juego directo, mucha pierna fuerte y pocas concesiones en el mediocampo. Sin embargo, Instituto no se achicó. Supo adaptarse a las dimensiones de la cancha y a la propuesta del local, mostrando una madurez necesaria para estos tramos del torneo.

La Gloria avisó temprano. A los 18 minutos de la primera mitad, el colombiano Córdoba tuvo una doble oportunidad increíble: primero su remate se estrelló en el palo y, tras capturar el rebote, se encontró con una respuesta formidable del arquero local, Arce. Antes de irse al descanso, el delantero volvió a inquietar con un derechazo que se fue apenas alto, dejando en claro que la visita era más peligrosa.

El golpe de Alex Luna

En el complemento, la tónica no varió. Instituto buscaba profundidad mientras Riestra apostaba a la segunda pelota. El lateral Cerato probó desde media distancia exigiendo nuevamente a Arce, pero el cerrojo se rompería poco después.

A los 14 minutos del segundo tiempo, tras un centro quirúrgico de Sosa, Alex Luna anticipó a su marca y conectó el balón para mandarlo al fondo de la red. Fue el 1-0 definitivo, un gol que valió mucho más que tres puntos.

Sueño de playoffs

Con esta victoria, Instituto llegó a las 17 unidades, igualando la línea de Independiente, que hoy marca el corte clasificatorio en la Zona A. El triunfo no solo alimenta el ánimo del plantel, sino que posiciona a la «Gloria» como un serio candidato a meterse entre los mejores cuatro de su grupo.