El gobernador Martín Llaryora anunció el envío a la Legislatura provincial del proyecto de ley denominado “Alivio Cordobés”, una iniciativa que apunta a reducir la carga de las deudas familiares y facilitar el cumplimiento de los compromisos financieros de los hogares.
Según explicó el mandatario, la propuesta busca dar respuesta a una situación que afecta a numerosas familias, especialmente por el crecimiento de las tasas de interés y la dificultad para afrontar créditos, préstamos y saldos de tarjetas.
“No estamos hablando de números fríos, sino de la cuota de la tarjeta que nunca baja, del crédito que se sacó para arreglar la moto que te lleva al trabajo, del préstamo para que un hijo siga estudiando”, planteó Llaryora al presentar la iniciativa.
El gobernador sostuvo que las condiciones actuales del sistema financiero hacen que muchas personas, aun trabajando y pagando sus compromisos, terminen acumulando cada vez más deuda.
“El cordobés es emprendedor y cumplidor, pero el sistema financiero actual se volvió imposible: la gente trabaja, paga y cada día debe más”, afirmó.
Tres objetivos para aliviar las deudas
El programa contempla tres ejes principales. El primero apunta a reducir las tasas de interés mediante un esquema de refinanciación que se implementaría junto al Banco de Córdoba, con la posibilidad de que también adhieran entidades de la banca privada.
La intención, según Llaryora, es ofrecer tasas “muy por debajo de las actuales del mercado” para que las familias puedan afrontar sus compromisos con cuotas más accesibles.
El segundo objetivo es unificar y ordenar las deudas. El proyecto permitiría concentrar distintos pasivos de menor monto en una sola cuota, con plazos de entre 24 y 48 cuotas, dentro de la misma entidad financiera.
De esta manera, se busca que las familias tengan mayor previsibilidad sobre sus obligaciones mensuales y puedan reorganizar sus finanzas.
El tercer eje está vinculado al impacto que tendría la reducción de la carga financiera sobre el consumo. Llaryora sostuvo que el dinero que los hogares dejen de destinar al pago de intereses podrá regresar al circuito comercial.
“Cada peso que una familia cordobesa se ahorra de intereses, es un peso que vuelve de inmediato al almacén de barrio, a la carnicería o al comercio local”, afirmó.
El Estado y los bancos también deberán hacer su parte
Llaryora planteó que el programa se basa en una lógica de “esfuerzo compartido”, en la que deberán participar el Estado provincial, las entidades financieras y las propias familias.
Según explicó, la Provincia aportará mediante una reducción de la carga impositiva, mientras que las entidades financieras deberán resignar parte de su rentabilidad para ofrecer condiciones de refinanciación más favorables.
A cambio, las familias deberán asumir el compromiso de cumplir con el pago de una cuota que resulte posible de afrontar.
“No le pedimos magia a nadie, le pedimos responsabilidad a todos”, sostuvo el gobernador.
El proyecto será enviado a la Legislatura
Llaryora anticipó que la iniciativa será enviada a la Legislatura de Córdoba para su tratamiento y convocó a los distintos bloques a participar del debate.
“Esperamos que sea debatido, mejorado y enriquecido por todos los bloques legislativos”, señaló.
El gobernador defendió el programa como una herramienta para aliviar la situación financiera de los hogares y, al mismo tiempo, contribuir a la recuperación del consumo y la actividad económica.
“Aliviar la deuda familiar no es un gasto, es la mejor inversión para ayudar a activar el consumo y con esto conservar el empleo de miles de cordobeses”, afirmó.
El proyecto “Alivio Cordobés” quedará ahora sujeto al debate legislativo, donde deberán definirse los alcances concretos del programa y las condiciones para acceder al esquema de refinanciación.





