PhoTortul 2712
“Hugo Bagnasco, por 50 años de medicina”
Punilla 66
20 de Diciembre de 2022
Este 21 de diciembre, en pleno solsticio de verano, un habitante muy especial de esta Villa-Ciudad se apresta para cumplir 50 años con la profesión que abrazó con pasión: la de médico.
Le toco timbre en su consultorio y leo la mayólica que está adosada en la pared:
Punilla 66. Dr. Hugo Bagnasco
…y un ‘dibu’ de su elemento emblema.
Me atiende con una sonrisa serena y el mismo elemento emblema colgado del cuello.
Sale foto:
Click… click…
Y sale charla, larga, intensa, profunda, variada… por momentos jocosa, en algunos pasajes muy emotiva… y se graba en video, como hago siempre, para otro momento.
Hugo Oscar Bagnasco nació hace 70 y pico en San Martín, en el primer anillo del conurbano, por fuera de la General Paz (con lo cual no acepta que le diga porteño), pero ya a los 10 pirulos andaba haciendo travesuras con su pandilla por estos lares serranos y silvestres.
Es un tipo viajado y culto, con abundancia de destinos en su pasaporte, por eso toma más valor cuando me dice; “Villa Carlos Paz es el mejor lugar del mundo para vivir y desarrollarse”.
Un rápido repaso por su vida escolar, dice que, del blanco guardapolvo de la escuela Carlos Paz, pasó a ‘La Secu’ en la ‘Hache’ Porto, en los albores del IES (con una S) y de allí a la UNC para estudiar medicina. Especialidad en cardiología.
50 años es mucho. Se lo digo y agrego, cuando me dice su edad, que lo veo ‘cromadazo’, como se dice en Córdoba. Quizás sea la vida saludable y el vasito de malbec (que me asegura como Favaloro) que está más que permitido por ‘giorno’.
“Todos los placeres de la vida están permitidos, en su justa dosis”. (Sic)
Formó, Don Hugo, una hermosa Familia con la recordada Alicia Gigli, con quien tuvo al Roberto, ‘Su hijo el doctor’, y a las joyitas del papi, Carolina y Alicia.
De vez en cuando la Vida, golpea duro y a Uno le dan ganas hasta de enojarse con Dios, por la injusticia de perder lo más querido.
Años después de la terrible pérdida de su esposa…
“El momento.más triste de mi Vida”… el Amor golpeó de nuevo a la puerta, pero sonó ‘en inglés’. Cuando tomaba lecciones de ‘conversation’ con Claudia Pasquetti, la lengua de Shakespeare los enlazó como a sus tortolitos famosos de Verona. De esas ‘conversaciones’, a ir al cine en inglés… y mas allá… a unir su vida con la de Claudia y con los tres hijos de Ella: Agostina, Julieta y Gonzalo.
Amante de la Villa, conoce su historia y desgrana sus defectos como si fuera un paciente. Analiza lo social y lo político con agudeza… quizás aprendiendo algo del Ñato Gigli aunque sin llegar a emtreverarse en listas partidarias. Reconoce a sus colegas, analiza la Salud Pública, su querido Hospital Funes, el Sayago, la clínica San Roque, el adorado binomio Dazza & Mantegazza… el ‘Negro’ Conde… su hijo médico y colega… y tanto más.
Le pregunto si el Amor se encuentra en el corazón… y El, que tanto sabe de ese músculo, me elude con sarcasmo. Me hace decir ‘TREINTA Y TRES’, me toma el pulso… y me vuelve a sonreir.
Ese 21 de diciembre de 1972 fue a rendir junto a su amigos Sergio Metrebián, y a Rubén Bagur en el Fiat 600, y aunque oficialmente la fecha de examen era la del 26 (o el 27)… Ellos adelantaron la cosa, para antes del pan dulce de esa navidad. Quizás por eso no coincide con el diploma de la pared. Poco importa.
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Son 50 años de Médico. Una bocha de tiempo. ¿Se lo digo de nuevo?!?
Doc Bagnasco… ¡está cromadazo!!!