El Aeródromo de Santa María de Punilla fue una vez más el epicentro de la cultura joven y el rock nacional. Con una grilla diversa que reunió a leyendas y nuevos referentes, el festival culminó este domingo consolidándose como la experiencia musical definitiva del país.
El Cosquín Rock 2026 bajó el telón este domingo en el Aeródromo Santa María de Punilla, tras dos jornadas que quedarán grabadas en la memoria de las miles de personas que se acercaron desde cada rincón del país y el exterior.
Bajo el marco natural imponente de las sierras cordobesas, el festival no solo fue una sucesión de conciertos, sino una verdadera celebración de la unión donde amigos, familias, parejas y desconocidos convergieron en una experiencia colectiva sin igual.
Esta edición destacó por su apertura y diversidad, permitiendo que el rock clásico conviviera con el pop, el folklore, la electrónica y las nuevas tendencias urbanas. Nombres de la talla de Abel Pintos, Las Pelotas, La Vela Puerca, Ciro y Los Persas y Lali compartieron cartel con figuras internacionales como Morat y los británicos Franz Ferdinand, demostrando la vigencia y el crecimiento del festival.
También tuvo su momento histórico la artista carlospacense Victoria Why Not, quien cerró el escenario Montana, el sábado, ovacionada por una multitud.
Una segunda jornada de alto impacto
El domingo 15, las puertas se abrieron puntualmente a las 14:00 horas para dar paso a una maratón de sonidos. En el Escenario Norte, la actividad comenzó temprano con Sofi Mora y Blair, preparando el terreno para una seguidilla imbatible que incluyó el groove de Bándalos Chinos, la jerarquía de Fito Páez y la potencia de Airbag, cerrando con la energía urbana de YSY A y el rock de Caras Extrañas.
Simultáneamente, el Escenario Sur vivió momentos de altísima carga emotiva. Tras el paso de Kapanga y el tributo de Pappo x Juanse, llegó el turno de Divididos, quienes reafirmaron su título de “Aplanadora del Rock”. Uno de los grandes hitos del día ocurrió durante el set de Trueno, quien sorprendió a la multitud al invitar a León Gieco para cantar juntos, uniendo así dos generaciones fundamentales de la música argentina antes de los cierres de Guasones y Louta.
Escenarios para todos los gustos
El Escenario Montaña mantuvo su propuesta ecléctica desde las 14:30 hasta las 02:00 de la madrugada. Por allí pasaron Gustavo Cordera, Los Pericos y Silvestre y La Naranja, antes del esperado show de los colombianos Morat. La noche en este sector se completó con Las Pastillas del Abuelo y un cierre dedicado al baile con Peces Raros, Mariano Mellino y Franky Wah.
Por su parte, el Escenario Paraguay se convirtió en un polo de culto reuniendo 11 propuestas internacionales y alternativas de gran calibre, destacando las presentaciones de Devendra Banhart, el histórico Marky Ramone y David Ellefson (ex Megadeth).
Como ya es costumbre, los espacios temáticos como La Casita del Blues y La Plaza Electronic Stage ofrecieron programación extendida de alta calidad, mientras que el Escenario Sorpresa cautivó a los curiosos con la actuación de Golden Floyd y un cierre de color y crítica social a cargo de la murga uruguaya Agarrate Catalina.
Con múltiples escenarios funcionando en simultáneo y una organización que permitió el flujo constante de público, el Cosquín Rock 2026 se despidió reafirmando su identidad: un espacio donde el rock sigue siendo el corazón, pero donde todas las músicas del presente tienen su lugar.
Con información de Cadena 3.





