Apenas 48 horas después de haber intentado restablecer la frecuencia completa entre Córdoba y Capilla del Monte, el servicio de pasajeros de Tren de las Sierras fue cancelado nuevamente. Advierten que las formaciones no están en condiciones de circular.
Lo que debía ser una semana de normalización para el transporte ferroviario en Punilla se transformó en un nuevo capítulo de idas y vueltas que deja a cientos de pasajeros a pie. A partir de este miércoles, el Tren de las Sierras dejó de circular en toda su traza, afectando el recorrido que une la ciudad de Córdoba con Capilla del Monte.
La decisión resulta sorpresiva dado que este lunes se había anunciado con entusiasmo la vuelta de las dos frecuencias diarias entre ambas cabeceras. Sin embargo, la realidad operativa se impuso a los anuncios: este miércoles, el servicio quedó momentáneamente suspendido sin una fecha clara de retorno.
Sin duplas en condiciones
Aunque hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial por parte de la empresa estatal Trenes Argentinos, trascendió que la medida responde a una crítica situación del material rodante. Encargados del área de mantenimiento advirtieron a La Estafeta Online, que las duplas disponibles actualmente no reúnen las condiciones de seguridad y técnicas necesarias para la prestación del servicio de pasajeros.
Esta crisis en el equipamiento se profundiza en un contexto delicado: apenas ha pasado una semana desde el impactante incendio de una formación en la estación de La Calera. Aquel siniestro, cuyas pericias aún se aguardan con hermetismo, parece haber resentido seriamente la disponibilidad de unidades operativas.
Un servicio en jaque
Las constantes interrupciones en el servicio no solo afectan al turista que busca una opción económica y paisajística para recorrer las sierras, sino fundamentalmente al vecino de localidades como San Roque, Bialet Massé, Cosquín y La Falda, que utiliza el tren como un medio de transporte esencial frente a los costos del transporte interurbano por carretera.
Por ahora, las estaciones lucen desiertas y el personal ferroviario permanece a la espera de directivas nacionales.
Fuente: La Estafeta Online.





