A más de un año del inicio de la investigación por presuntos abusos sexuales en el Jardín del Niño Dios de Villa Carlos Paz, las familias de los niños denunciantes volverán a movilizarse este sábado para reclamar avances en la causa, pedirán la imputación del sacerdote Alejandro Nicola y el apartamiento de la conducción del establecimiento educativo.
La convocatoria será a las 17 en el puente Carena y recorrerá el centro de la ciudad con el objetivo de visibilizar un expediente que continúa bajo secreto de sumario y que, según denuncian los padres, avanza con extrema lentitud.
En una entrevista brindada a Canal 2 de CPTV, Gustavo, padre de una de las niñas denunciantes, expresó su preocupación por la demora de las pericias psicológicas y aseguró que la investigación permanece prácticamente paralizada.
«Los tiempos de la Justicia están siendo demasiado lentos. En el caso de mi hija hace cuatro meses que terminó la Cámara Gesell y la pericia sigue abierta. Ahora se postergó nuevamente la evaluación psicológica del sacerdote y eso significa que vamos a tener que esperar meses para conocer alguna conclusión», sostuvo.
La pericia psicológica prevista para Alejandro Nicola fue reprogramada para el 31 de agosto luego del paro del personal judicial realizado la semana pasada. Según explicó Gustavo, esa demora también posterga la posibilidad de que se levante el secreto de sumario.
«Nuestros abogados ni siquiera pueden acceder a las conclusiones de las pericias de los chicos. Todo está frenado porque falta cerrar la evaluación del sacerdote. Mientras tanto no sabemos si existen elementos para imputarlo ni cuál es el verdadero estado de la causa», afirmó.
«Mi hija fue la primera en señalarlo»
Gustavo recordó que su familia comenzó a sospechar de lo ocurrido con su hija de 4 años después de que una psicóloga advirtiera indicadores compatibles con una situación de abuso durante el tratamiento de la niña. Fue entonces cuando, según relató, su hija identificó al sacerdote al observar una fotografía.
«Mi hija fue la primera en señalarlo. Lo miró en una foto y dijo: ‘Él es el que nos sigue por las cámaras y los drones’. Los chicos tenían miedo porque creían que los estaban mirando todo el tiempo y por eso no hablaban», contó.
El padre explicó que posteriormente la niña realizó dibujos durante las sesiones terapéuticas que hoy forman parte del expediente judicial.
«Nuestra psicóloga nos dijo que a nuestra hija le había pasado algo. En esos dibujos aparecía una representación del miembro del sacerdote y también referencias a los baños del jardín. Según el relato de los chicos, los llevaba en grupo, les hacía bajar la ropa interior y realizaba juegos de índole sexual», aseguró.
Esos elementos fueron incorporados a la investigación y permanecen bajo análisis de los equipos interdisciplinarios que intervienen en la causa.
«Alguien tuvo que mirar para otro lado»
Además del reclamo por la demora judicial, las familias también exigen responsabilidades institucionales.
Tal como informó Carlos Paz Vivo!, días atrás presentaron una nota ante las autoridades del Centro Parroquial Margarita A. de Paz, el administrador parroquial y el Arzobispado de Córdoba solicitando el apartamiento preventivo de la directora y la vicedirectora del Jardín del Niño Dios.
Para Gustavo, los hechos investigados no pueden atribuirse únicamente al sacerdote. «Esto no fue obra de una sola persona. Alguien tuvo que mirar para otro lado. Estamos hablando de nueve denuncias, de hechos que habrían ocurrido en distintas salas, en distintos turnos. Es imposible pensar que nadie haya visto nada», sostuvo.
También cuestionó que, tras la primera denuncia, en mayo del año pasado, no se hubiera activado el protocolo de protección de niños. «Si se hubiera actuado desde el primer momento, muchos de los casos que hoy se investigan se podrían haber evitado», afirmó.
El reclamo también apunta a la Iglesia
El malestar de las familias se profundizó luego de que se difundieran imágenes de Alejandro Nicola participando de una celebración religiosa en la Catedral de Córdoba.
«Después de esos videos nadie del Arzobispado se comunicó con nosotros. Al contrario, salió un comunicado hablando del principio de inocencia del sacerdote, cuando acá los únicos inocentes son los niños», expresó. Según indicó, durante todo el proceso las familias no recibieron acompañamiento institucional por parte de la Iglesia.
Las consecuencias también impactaron en la comunidad educativa. Gustavo aseguró que la mayoría de los alumnos dejó el curso al que asistía su hija. «En el curso donde estaba mi hija prácticamente se fueron todos los chicos. Hay padres que siguen porque no tienen dónde mandarlos», señaló.
Nueva marcha para reclamar justicia
Las familias volverán a manifestarse este sábado desde las 17, partiendo desde el puente Carena. La convocatoria busca exigir mayor celeridad en la investigación y reclamar la imputación del sacerdote denunciado.
«Estamos hablando de una institución con alrededor de 2.600 alumnos. Esto no afecta solamente a nuestras familias sino a toda la comunidad. Necesitamos que la Justicia actúe con mayor rapidez», sostuvo Gustavo.
Y concluyó con una frase que resume el sentimiento de los padres denunciantes: «Las únicas respuestas llegaron cuando marchamos o cuando los medios hicieron visible lo que estaba pasando. Por eso volvemos a convocar a toda la comunidad para pedir justicia por nuestros hijos».





