El legislador provincial presentó un proyecto de ley para modificar la Ley 10.326. La iniciativa busca frenar las maniobras temerarias, las picadas ilegales y la violencia en la noche mediante arrestos inmediatos y el secuestro obligatorio de vehículos.
A raíz de una creciente preocupación por la seguridad en el espacio público, el legislador provincial Walter Gispert presentó un proyecto de ley clave para reformar el Código de Convivencia Ciudadana (Ley 10.326). El objetivo es brindar a las fuerzas de seguridad y a la justicia herramientas más severas para combatir conductas que afectan la tranquilidad urbana en toda la provincia de Córdoba.
La propuesta nace de una inquietud impulsada originalmente por la Intendencia de La Falda, donde se han reportado situaciones críticas de inseguridad vial y convivencia, especialmente vinculadas a grupos de motociclistas y desbordes en la nocturnidad.
El fin de la “flexibilidad”: Arresto y secuestro de vehículos
El cambio más rotundo que introduce el proyecto es la prioridad de la sanción. A diferencia del esquema actual, la reforma de Gispert establece como regla general el arresto inmediato (de hasta cinco días) y el secuestro preventivo obligatorio de los vehículos en situaciones de riesgo o intimidación.
Bajo este nuevo marco, las multas económicas o el trabajo comunitario pasarán a ser la excepción, aplicables solo en casos de primera falta y mediante una resolución judicial debidamente fundada.
Los 5 ejes centrales de la reforma:
Guerra a las picadas y maniobras peligrosas: Endurecimiento de penas para quienes realicen el famoso “willy” o “caballito” y participen en carreras ilegales.
Combate a las “motos en banda”: Se crea una figura legal específica para sancionar la circulación intimidatoria en grupo que genera temor en los vecinos.
Tolerancia cero a la evasión: El secuestro del vehículo será obligatorio si el conductor intenta evadir un control policial o municipal.
Control estricto del alcohol: Regulación del consumo de alcohol en la vía pública cuando este represente un riesgo o perturbación para terceros.
Violencia en la noche: Se incorpora una figura autónoma para las riñas en la vía pública durante contextos de nocturnidad, permitiendo la intervención de oficio (acción pública).
“Garantizar una respuesta inmediata”
Al respecto, el legislador Gispert aclaró que la intención no es solo castigar, sino prevenir tragedias: “El objetivo no es meramente punitivo, sino preventivo y ordenador. Buscamos garantizar una respuesta inmediata y eficaz ante prácticas que generan temor, degradan el espacio público y ponen en riesgo la vida de vecinos y vecinas”.
El proyecto ahora deberá ser tratado en las comisiones de la Legislatura de Córdoba, en un contexto donde diversas localidades del Valle de Punilla y el interior provincial reclaman medidas urgentes para recuperar el control de sus calles durante los fines de semana.





