En la noche del sábado 4 de julio, efectivos de la Departamental Punilla detectaron un Peugeot 2008 que circulaba sin luces por avenida Cárcano, en Villa Carlos Paz. La maniobra irregular encendió las alarmas policiales y, al advertir la presencia del móvil, el conductor decidió no detenerse: aceleró y emprendió la fuga.
Comenzó entonces un seguimiento controlado por avenida Perón en dirección al centro de la ciudad. Sin embargo, al llegar a calle Igualdad, los uniformados encontraron el vehículo abandonado y sin ocupantes: quien manejaba había escapado a pie, dejando el auto atrás.
Fue en ese momento cuando el trabajo policial reveló la verdadera dimensión del hallazgo. Al cotejar los datos del rodado con el sistema, se detectó que tanto la patente colocada como la numeración grabada en los cristales pertenecían a otro vehículo, una maniobra típica para intentar despistar a las autoridades. Pero el engaño no prosperó: al verificar la numeración original del chasis, se confirmó que el auto tenía un pedido de secuestro vigente, es decir, estaba señalado como robado.
El procedimiento no terminó ahí. Dentro del vehículo, los efectivos secuestraron un inhibidor de alarmas, además de pinzas y otras herramientas que, según se sospecha, eran utilizadas para cometer ilícitos.
Todo el material —el automóvil, el inhibidor y las herramientas— quedó a disposición de la Justicia, que ahora deberá determinar el origen del vehículo y avanzar en la identificación del conductor prófugo.





