Payasos, caricaturistas, estatuas vivientes, confeccionistas de trenzas bahianas, tatuadores indelebles, todo eso y mucho más se puede ver en la peatonal sin pagar un centavo. El aire es gratis, dicen, y en una temporada de verano con poca plata en el bolsillo, los turistas que llegan a Carlos Paz parecen haber entendido el concepto.
Este sábado fue el debut de la peatonalización de la calle principal del centro de la ciudad, que empieza llamándose 9 de Julio y termina evocando al abuelo del fundador, Carlos Nicandro, que no es otro que el General Paz (José María, el Manco).
A eso de las 20, el tránsito de coches ya era “insoportable” en la zona y los inspectores ya no sabían cómo pilotearla. Pero llegaron las vallas y también esa sensación que suele sobrevenir cuando se corta por primera vez la calle y lo que era un lío de autos ahora es un ir y venir de gente. “Es como que empieza el verano”, dijo la empleada de un kiosco en una charla ocasional con una clienta que buscaba esos cigarrillos largos y finitos en el local. 








Está el payaso de siempre, con los globos para hacer llorar a los más chicos provocando que el padre, la madre o el abuelo, la abuela saquen unos billetes de la cartera y le den sustento a esa actividad tan noble, la de hacer reír y llorar.
Está el hombre que hace de busto, de estatua viviente y que quizás sea el mismo del año pasado pero ahora no vino de gaucho. En uno de los bares, un señor se toma su cafecito y el can que lo acompaña disfruta de lo que le ofrezcan los vecinos.
El shopping Wo estrena su segunda temporada con lleno total al igual que las galerías céntricas.
Este finde, los gastronómicos también vieron venir la ola y seguramente cerraron buenas noches entre viernes y sábado.
La temporada va a ser buena en cantidad de visitantes, eso lo dice el común de la gente: todavía resta saber si eso se trasladará a los rendimientos, al contante y sonante.




