La investigación por el femicidio de Agostina Vega sumó dos nuevos imputados. Matías Jesús Córdoba y Eugenia Ludmila Ascarruz, pareja y residentes en la planta alta de la vivienda de barrio Cofico donde, según la acusación, ocurrió el crimen, fueron detenidos e imputados por encubrimiento agravado.
Para el fiscal Raúl Garzón, ambos no podrían haber desconocido lo ocurrido debido al tiempo que permanecieron en la casa y a la cercanía de su habitación con el lugar donde habría sido asesinada la adolescente.
La principal hipótesis sostiene que Agostina llegó a la vivienda de Juan del Campillo al 800 durante la noche del domingo 24 de mayo, tras ser invitada por Claudio Barrelier con la excusa de preparar una sorpresa para su madre. Según la acusación, el hombre la habría encerrado, abusado sexualmente y luego asesinado. Posteriormente, habría desmembrado el cuerpo y arrojado los restos en un descampado de barrio Ampliación Ferreyra, donde fueron encontrados el 30 de mayo.
La fiscalía reconstruyó la línea de tiempo y determinó que Agostina ingresó a la vivienda a las 22.55, mientras que Córdoba y Ascarruz llegaron apenas nueve minutos después. Ambos permanecieron allí hasta las 8.54 del día siguiente.
La autopsia ubicó la muerte de la adolescente alrededor de la 1 de la madrugada, por lo que los investigadores consideran que la pareja estuvo en la casa durante prácticamente toda la franja horaria en la que habría ocurrido el crimen.
El segundo elemento es la ubicación de la habitación que ocupaban: estaba en la planta alta, a pocos metros del sector donde se habría producido el homicidio.
A esto se sumó una reconstrucción acústica realizada durante la madrugada del miércoles 5 de agosto. El fiscal Garzón y personal especializado reprodujeron música a alto volumen para recrear las condiciones de aquella noche.
Según fuentes de la investigación, el sonido podía escucharse desde la planta alta e incluso desde viviendas vecinas. Para la fiscalía, el resultado debilitó la explicación de los acusados, quienes habían asegurado que no habían visto ni escuchado nada.
Una cámara que no aportó pruebas
Durante los últimos días también surgieron versiones sobre una cámara de seguridad que podría haber registrado lo ocurrido. Sin embargo, los investigadores confirmaron que el dispositivo estaba instalado, pero no funcionaba ni tenía imágenes almacenadas, por lo que no fue utilizado como evidencia.
Con Córdoba y Ascarruz, ya son cinco las personas acusadas de encubrimiento en la causa, además de Barrelier, señalado como principal responsable del femicidio.
Mientras continúa el análisis de las pruebas, la familia de Agostina insiste con su pedido de justicia. “Queremos que caigan todos”, reiteraron sus allegados, mientras los investigadores no descartan nuevas imputaciones.





