La investigación por el femicidio de Agostina Vega (14 años) sigue su camino en los Tribunales de Córdoba. Tras semanas de un estricto hermetismo y en medio de un clima de profunda conmoción social, la causa sumó novedades judiciales decisivas y declaraciones públicas de alto impacto por parte del fiscal a cargo, Raúl Garzón.

El caso, que comenzó a finales de mayo de 2026 tras el hallazgo del cuerpo de la adolescente en un descampado de Ampliación Ferreyra, tiene una hipótesis central contundente: «Barrelier fue el autor, los demás encubrieron», sentenció el fiscal en declaraciones recientes a La Voz En Vivo.

Con un tono marcado por la gravedad del caso, el funcionario judicial se mostró profundamente respetuoso con el entorno de la víctima: «Le hablo como fiscal y como padre», remarcó al solidarizarse con el dolor familiar, antes de asegurar que «el caso Agostina impactó con una gran angustia en la sociedad cordobesa».

«Barrelier fue el autor, los demás encubrieron»

Garzón fue tajante respecto a la situación de las personas que permanecen detenidas e imputadas en la causa (Barrelier, Osvaldo Fassetta, Soledad Andreani y Marianela Palmero). «La prueba que se ha reunido hasta este momento ubica a Barrelier en todos los lugares donde han ocurrido los hechos», señaló, ratificando la hipótesis de que la adolescente fue engañada para ingresar a la vivienda del sospechoso en barrio Cofico antes de ser abusada y asfixiada.

Al reconstruir los primeros pasos de la pesquisa, el fiscal admitió que al principio existió un «optimismo inicial» porque se habían detectado actividades en el teléfono y en las redes sociales de la menor. «Eso nos hizo ilusionar», reconoció. Sin embargo, con el correr de las horas el panorama cambió drásticamente.

El nombre de Barrelier no tardó en cercar a los investigadores:

  • Primeras horas: «Al comienzo estaba relacionado con la familia como un amigo, una persona conocida. Se lo nombra inicialmente en un marco amigable», detalló Garzón, aclarando que los antecedentes delictivos del imputado le llegaron «después».
  • Giro en la sospecha: «Pasadas las 24 horas ya comenzó a sonar su nombre entre las sospechas sobre lo que pasó con Agostina».
  • La detención: «A las 48 horas estaba detenido, sin que supiéramos que estábamos ante un femicida».
  • Eficacia de los allanamientos: Ante las dudas sobre los tiempos procesales, Garzón defendió el trabajo forense en la vivienda del acusado: «Las pruebas no se fueron de la casa jamás. Se recuperó ampliamente material de valor probatorio en la causa».

El rechazo a las críticas y el pedido de Jury

El accionar de la fiscalía y del Ministerio de Seguridad provincial durante los primeros días de la desaparición despertó fuertes críticas de la oposición política, que llegó a impulsar un pedido de jury de enjuiciamiento por presunto mal desempeño.

Garzón enfrentó los cuestionamientos con firmeza y descartó de plano cualquier tipo de autocrítica respecto al desempeño de las fuerzas de seguridad: «Absolutamente no. La urgencia está vinculada a la naturaleza del hecho. Cuando una persona desaparece, desaparece de mil formas», había respondido de manera tajante ante los cronistas en las primeras conferencias.

En su última aparición mediática, el fiscal ratificó la legalidad de los procedimientos y minimizó el impacto político de la presentación en su contra: «Se han tomado todas las medidas de modo legal, conforme lo concatenado con las tareas investigativas. Todo lo que se hizo en la causa está para ser controlado».

«Este fiscal pondrá y dejará a la vista lo que ha sido la tarea en esta causa desde el primer minuto hacia su final. El jury está bien que exista y es una herramienta muy válida para dar cuenta de lo que hacemos los funcionarios judiciales, pero mi prioridad es Agostina, mi prioridad es el caso. Hoy es mi deber estar en esta investigación y no en otras cuestiones como la posibilidad de un jury«, concluyó.