El jefe de Gabinete quedó en el centro de la polémica tras incluir a su mujer en la comitiva oficial, contradiciendo sus propias normativas de austeridad. La Justicia investiga presunta malversación de fondos y abuso de autoridad.
Apenas diez días después de haber recibido la facultad exclusiva de autorizar los viajes de los miembros del gabinete nacional, el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, se encuentra en medio de un fuerte escándalo político y judicial.
La controversia estalló tras conocerse que su esposa, Bettina Angeletti, lo acompañó en el avión presidencial rumbo al evento “Argentina Week” en Nueva York, desafiando la Decisión Administrativa 9/2026 que él mismo firmó para limitar las comitivas oficiales a un solo funcionario por evento.
La situación se tornó crítica cuando una fotografía difundida por el medio Radio Jai mostró a la pareja junta en la Gran Manzana. Adorni, lejos de calmar las aguas, generó mayor indignación con su descargo: “Yo quería que mi mujer me acompañe porque vengo una semana a deslomarme acá”, justificó el funcionario, otorgándose un privilegio que la propia narrativa oficial de “combate a la casta” prohíbe.
Ofensiva Judicial y Legislativa
La reacción de la oposición y de exaliados no se hizo esperar. El abogado Gregorio Dalbón presentó una denuncia penal contra Adorni por presunta malversación de caudales públicos, defraudación contra la administración pública y abuso de autoridad. Dalbón sostiene que el funcionario utilizó el avión presidencial como una aeronave privada, violando los deberes de su cargo.
En el plano legislativo, la diputada Marcela Pagano y el legislador Esteban Paulón se sumaron a la ofensiva. Paulón presentó pedidos de informes para que el Gobierno detalle el contrato del viaje, los gastos en hoteles de lujo y los viáticos.
“Es una muestra de cómo sobreactúan austeridad pero utilizan recursos públicos para sus caprichos”, sentenció el diputado. Por su parte, el jefe de bloque de Unión por la Patria, Germán Martínez, anunció que pedirá la interpelación del jefe de Gabinete.
Inconsistencias patrimoniales
El escándalo no solo roza lo ético y legal, sino también lo patrimonial. Adorni afirmó haber pagado de su bolsillo el pasaje de su esposa —estimado en más de 5.400 dólares— y su estadía en el exclusivo hotel The Langham, donde las habitaciones oscilan entre los 800 y 6.500 dólares por noche.
Sin embargo, estos gastos contrastan fuertemente con su declaración jurada de 2024, donde declaró deudas con familiares y ahorros que apenas cubrirían una fracción de semejante despliegue. A esto se le suma la revelación de un viaje privado a Punta del Este durante el carnaval, cuyo costo de 10.000 dólares aún no ha sido aclarado.
Fuego amigo y “comunicación de crisis”
El traspié de Adorni fue aprovechado por la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien lanzó una ácida chicana en redes sociales compartiendo los videos del jefe de Gabinete: “El ajuste lo paga la política, jaja”, escribió. Incluso su antecesor, Guillermo Francos, marcó distancia al recordar que él solo utilizó el avión presidencial una vez en toda su gestión.
Desde Nueva York, el Gobierno intentó una “comunicación de crisis” mostrando a Adorni hiperactivo en reuniones con gobernadores, intentando justificar el concepto de “deslomarse”. No obstante, ante las preguntas de la prensa, el funcionario se limitó a tildar las denuncias como “fakes”, a pesar de haber admitido previamente que fue él quien decidió que su esposa viajara.
Fuente: Página 12





