El Atlético Mineiro de Eduardo Domínguez cayó ante Cruzeiro en una final que terminó a las piñas. Hubo patadas voladoras, 23 tarjetas rojas y hasta el Guinness tuvo que aclarar que el récord de expulsiones sigue siendo de la Argentina.
Lo que debía ser la gran fiesta del fútbol de Minas Gerais terminó en una escena dantesca. En la final del Campeonato Mineiro, Cruzeiro se consagró campeón tras vencer 1-0 al Atlético Mineiro (dirigido por el ex DT de Estudiantes, Eduardo Domínguez), pero el resultado quedó en segundo plano tras una pelea generalizada que obligó al árbitro a informar a casi todos los protagonistas.
El detonante del caos
Cuando el partido moría en el sexto minuto de adición, el arquero del “Galo”, Everson, reaccionó de forma violenta ante un choque con el volante Christian. El portero le propinó un rodillazo en la cara al rival, lo que desató una marea de jugadores corriendo hacia el área.
A partir de allí, las imágenes fueron lamentables: el argentino Lucas Villalba (Cruzeiro) lanzó una patada voladora contra el histórico Hulk, quien salió enfurecido a buscarlo mientras los cuerpos técnicos intentaban, sin éxito, frenar la barbarie.
El “lapidario” informe arbitral
El juez Matheus Candaçan no anduvo con vueltas y, aunque no pudo mostrar todas las tarjetas en el momento por el tumulto, informó a 23 futbolistas (11 del Mineiro y 12 del Cruzeiro).
En su informe, justificó la mayoría de las rojas por “golpear, dar puñetazos y patadas a sus adversarios”. Entre los informados aparecen los argentinos Renzo Saravia, Rodrigo Battaglia y Matías Zaracho por el lado del Mineiro, y Lucas Romero y Lucas Villalba por el Cruzeiro.
Argentina mantiene el Récord Guinness
Ante la magnitud del escándalo, la cuenta oficial del Libro Guinness de los Récords tuvo que salir a poner orden en las redes sociales. A pesar de los 23 expulsados en Brasil, la marca mundial sigue siendo argentina.
“La mayor cantidad de tarjetas rojas sigue perteneciendo al partido de la Primera D entre Claypole y Victoriano Arenas en 2011, donde fueron expulsados 36 jugadores (todos los que estaban en planilla)”, aclaró la entidad.
La palabra de Hulk
Tras el partido, el capitán del Mineiro pidió disculpas pero apuntó contra el arbitraje: “Uno intenta calmar las cosas, pero con la sangre caliente ves a un compañero agredido y vas a defenderlo. El principal culpable es el árbitro porque no tuvo control del juego”, sentenció el delantero.
Para Eduardo Domínguez, fue un debut amargo en finales brasileñas, perdiendo no solo el trofeo sino también a gran parte de su plantel para el inicio del próximo torneo debido a las durísimas sanciones que se esperan.





