A menos de un día de que Agostina Páez pisara suelo santiagueño tras su expulsión de Brasil, su padre, el empresario Mariano Páez, protagonizó un nuevo y vergonzoso episodio. El hombre fue captado por las cámaras de un teléfono celular en «Oculta», un conocido bar del centro de la capital provincial, imitando gestos de un mono; la misma conducta racista por la que su hija fue detenida y condenada a pagar una multa de US$ 18.000.

La secuencia, difundida originalmente por el medio local Info del Estero, muestra a Páez con la misma vestimenta que utilizó para recibir a su hija en Aeroparque junto a la ministra Patricia Bullrich. Pero el escándalo no terminó en los gestos. En una segunda grabación que se filtró, se escucha al empresario de transporte alardear de su situación económica con frases provocadoras: «Soy empresario, millonario y usurero», disparó, además de lanzar fuertes críticas contra el Estado Nacional y Provincial, asegurando que él pagó la fianza de su hija sin ayuda oficial.

Cruce de versiones e interna familiar

Fiel a su estilo, Mariano Páez intentó defenderse en una entrevista televisiva asegurando que los videos fueron realizados con Inteligencia Artificial. Sin embargo, la estrategia de defensa duró poco: su propia hija, Agostina, publicó un duro descargo en sus redes sociales donde dio por ciertas las imágenes y se despegó totalmente de su progenitor.

«Lo que se ve es lamentable y lo repudio completamente. Yo reconocí mis errores y afronté las consecuencias, pero solo puedo responder por mis propias acciones», escribió la abogada, marcando una distancia pública que evidencia la fractura familiar tras el regreso. Mientras tanto, en Santiago del Estero el clima es de absoluta indignación ante lo que muchos consideran una burla del empresario a la situación judicial que casi deja a su hija tras las rejas en el extranjero.